CUADRANTE   POLITICO——–POR  FERNANDO  ACUÑA  PIÑEIRO——-

—————-

 De prevalecer las tendencias de los choques político-electorales que se avecinan en el 2027, el voto tamaulipeco podría pulverizarse entre aliados históricos rebeldes de MORENA, partidos emergentes y la estructura 4T.

Dicho escenario favorecería al Movimiento de Regeneración Nacional, aunque la diferencia de sus triunfos, sería menor, al de anteriores contiendas, cuando la alianza magenta, verde PT , se ha mantenido.  

  En todo caso el 2027 servirá para que los rebeldes internos de MORENA se desengañen y se desinflen. O bien que de ganar en sus respectivas ínsulas, quieran ir por todo el pastel del poder en el 2028.

  La encrucijada es interesante, en ella estarán en juego factores como el nivel de éxito de las políticas públicas del gobernador AVA; su control sobre los hilos del poder institucional, y la relación con Palacio Nacional.

 Por ahora podemos decir, con suficientes bases, que el golpeteo contra la figura del titular del Ejecutivo tamaulipeco, ha fracasado. Y que Américo se perfila rumbo a la elección del 2027, como un mandatario estatal muy fuerte, con capacidad para definir las próximas candidaturas municipales. Y las diputaciones federales.

   Resulta algo deplorable, y propio de gente sin escrúpulos  que al no poder desprestigiar la imagen de AVA, ahora la guerra sucia se enfoque sobre su familia.

         Sin embargo, frente a esta realidad de campañas de lodo, se erige el trabajo diario de un gobernador que no descuida ni por un momento su tarea de atender la agenda social, económica, y de seguridad en nuestro estado.  

———LOS DATOS DUROS DE LA GUERRA POR EL PODER, QUE ARRANCA EN SEPTIEMBRE—-

 En el 2027  cuyo proceso formal arranca ya en el mes de septiembre, un total de 2 millones, 830 mil 354 electores tamaulipecos (mujeres y hombres) serán puestos a prueba en su lealtad hacia la marca MORENA. La justa electoral que ya se ve venir en nuestro estado reviste características muy interesantes, porque es muy  probable un reacomodo de fuerzas partidistas.

El más probable de ellos, y que ya se ve venir, es el derrumbe del PAN como segunda fuerza política en el estado. Su lugar va a ser disputado por el   Verde y el Movimiento Ciudadano. Pero más significativamente por el  partido del tucán.

   Aunque la gran duda en materia de análisis político, es si una organización como el PVEM, tiene posibilidades reales de ganar por su cuenta, en caso de destetarse del  Movimiento de Regeneración Nacional. Pues sin el enorme peso electoral de su  tutor guinda, el Verde carece de una sólida  base de votantes en Tamaulipas.

  Hasta ahora, su crecimiento ha obedecido a la circunstancia como rémora del gran tiburón moreno. Su voto duro se encuentra todavía muy lejos de ser una amenaza seria, como para disputar la gubernatura. Como organización satélite, podemos ver que su competencia se acota a algunos municipios pequeños.

  Sin embargo  en la elección del 2022, cuando MORENA venció al PAN y a su candidato  Truco,  el Verde fue muy útil, pues junto con el PT, aportó los suficientes sufragios para que la victoria sobre los cabecistas, fuese clara e inobjetable.

  A la luz de esta verdad inobjetable, sujeta a comprobación histórica, el destino del PVEM en nuestro estado seguirá atado a un rol semejante al de la letra del inmortal Agustín Lara, y que dice: Vende caro tu amor aventurera/dale el precio del dolor a tu pasado/ aquel que de tus labios la miel quiera/ que pague con brillantes tu pecado.

   Existe otro ángulo del análisis que apunta hacia la coyuntura nacional del momento.  Esto es de como se estén moviendo las aguas de la política nacional, llegada la hora  de la elección.

  Para tranquilidad de quienes ahora aspiran a la gubernatura por MORENA en Tamaulipas,   no vemos por ningún lado que el gobierno de Sheinbaum requiera de una negociación de tal magnitud que tenga que entregarles a sus aliados, (Verde y PT), algunas gubernaturas. Eso fue lo que sucedió con el PRI peñista que le cedió  al PAN varias gubernaturas en el 2016, a cambio de apoyar su reforma energética.

  Lo anterior, desde luego tiene mucho que ver con el Tamaulipas 2027 y 2028. Porque si la realidad ahora imperante no sufre alteraciones de fondo, el ganador de una segunda gubernatura al hilo en Tamaulipas, será MORENA.

    Ni aun con los escenarios más descabellados perdería la marca de AMLO y Sheinbaum en nuestro estado.

  Pero lo que sí se ve venir, es que, de no moderarse los ánimos,  la confrontación de MORENA en el 2027 y 2028, ya no será con el PAN de Cabeza, sino con el Partido Verde.