Golpe a golpe
Por Juan Sánchez Mendoza
Las protestas públicas contra el Gobierno de México podrían desencadenar acciones violentas este día en la capital del país, ofreciendo un abominable espectáculo al mundo entero antes de inaugurarse la copa internacional de fútbol.
Y es que, durante sus movilizaciones más recientes, los manifestantes han cometido actos vandálicos; agresiones físicas contra las corporaciones de seguridad que resguardan el Zócalo de la Ciudad de México y el estadio Azteca; e instaurado campamentos sobre las vialidades principales entre el ‘Coloso de Santa Úrsula’ y todos los puntos cardinales, intentando ‘impedir’ el acceso al inmueble, hasta en tanto no sean atendidas sus demandas.
Hasta la víspera, por la tarde-noche, sólo se reportaron jaloneos (entre policías y provocadores) y hubo algunos intercambios de golpes, ‘con saldo blanco’ según los reportes oficiales, aunque decenas de manifestantes han sido detenidos en los últimos días.
Desde que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) salió a la calle, instalándose frente a Palacio Nacional, exigiendo el cumplimiento de un acuerdo con Claudia Sheinbaum Pardo para mejorar la situación laboral del magisterio, a la fecha, aparecen, igual reclamando una solución a sus demandas, al menos:
+ Colectivos de madres buscadoras de sus hijos desaparecidos, y/o de familiares, para que las autoridades dejen de impedir su trabajo;
+ Mujeres de Guerrero, denunciando el desplazamiento forzado y la violencia en la sierra y región de la Montaña;
+ Familiares y padres de 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa, apoyados por alumnos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos para insistir en que se profundice en las investigaciones;
+ La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), reclamando más seguridad en las carreteras y reducción de peajes;
+ Agricultores demandando apoyos federales y regulación de precios a sus productos, representados por el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM); y
+ Órganos ciudadanos como el Observatorio Mundialista de Derechos Humanos, acusando abusos, desalojos, desplazamientos forzados y acciones de ‘limpieza social en el contexto de eventos deportivos.
El reclamo de todos y cada uno de esos grupos es justificable, aunque no es correcto que lo hagan mediante la amenaza o tratando de ‘boicotear’ una justa de talla mundial.
Para Claudia Sheinbaum Pardo, lo que buscan los manifestantes es la represión para exhibir a México.
Ha dicho: “existen grupos interesados en generar confrontaciones para proyectar una imagen negativa del país a nivel internacional”.
Cierto o no, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Marina Brugrada Molina, advirtió que la Ciudad de los Palacios colapsaría previo y durante el desarrollo de la justa, por lo que instó implementar el trabajo a distancia (home office), reducir la movilidad para evitar caos vial y disminuir la contaminación resguardándose en casa, para comodidad del turismo.
Brugrada Molina, así contradice la disposición presidencial de instalar pantallas gigantes en la Plaza de la Constitución, el Monumento a la Revolución, el Ángel de la Independencia y plazas públicas, para que los ciudadanos de a pie puedan ver el partido México-Sudáfrica, con el que dará inicio la Copa Mundial de Futbol 2026.
Lo peor del caso, es que los vecinos del Estadio Azteca estarán casi secuestrados en sus propios hogares, pues los contingentes de policías y manifestantes les impedirán salir o entrar libremente.
Por si fuera poco, afuera del estadio no se habrá puestos ambulantes de fritangas, bebidas, playeras, gorras, banderines ni de otros artículos, por así disponerlo la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), que por todo hace negocio.
Los restaurantes, cafeterías, bares, cantinas y todo establecimiento de carácter comercial que en sus propios televisores sintonice el encuentro del balompié, debe pagar un ‘derecho de transmisión’, so pena de ser multado, aunque la señal sea por televisión abierta.
¡Vaya, aberración!
¿No se supone que el torneo es motivo de fiesta para los millones de aficionados al fútbol soccer?
¡Pamplinas!
Es un negocio multimillonario de la FIFA, tolerado por los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México, porque hace cuánto le da la gana en su ambición monetaria, sin importarle evadir impuestos ni violar reglamentos y leyes.
Esta es la verdadera cara del mundial, en México.
Y supongo que, sería más o menos igual en los otros dos países.
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