El presidente Donald Trump recurre nuevamente a sus acostumbradas “bravatas” para presionar a sus socios comerciales, puesto que no es la primera vez en señalar que Estados Unidos no requiere del tratado comercial que desde 1994 rige el intercambio comercial entre las tres naciones de América del Norte, pero lo cierto es que sí se requiere para ser competitivos en el mercado mundial.

         Es por eso, que no debemos creer que Estados Unidos “no necesita nada de México y Canadá”, como ayer lo expresó Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, puesto que la próxima semana el titular de la Secretaría de Economía (SE), Marcelo Ebrard Casaubón, sostendrá la siguiente ronda de conversaciones formales en torno a la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer en Washington.

         Con sus “bravatas”, Trump busca sacar más ventajas en diversos rubros, entre los que se encuentran la industria automotriz, puesto que no sólo busca aumentar el requisito de contenido regional para vehículos al 82%, sino también que la mitad de los componentes debe de ser manufacturada en Estados Unidos, dejando a un lado los intereses de México y Canadá.

         Afortunadamente, el equipo negociador que encabeza Ebrard Casaubón tiene una amplia experiencia y capacidad para tratar de equilibrar la balanza durante la ronda de negociaciones para renovar el T-MEC que supuestamente comenzarán el próximo 1° de julio en Washington.

         Y digo supuestamente porque ayer Ebrard Casaubón reveló durante la conferencia mañanera de “El Pueblo” en Palacio Nacional que el 1° de julio era una fecha probable, por lo que no descartó la posibilidad de que se cambie sí persisten la “bravatas” de Trump para complicar más las negociaciones.

         No será fácil lograr un acuerdo que beneficie tanto a México y como a Canadá ante la actitud grotesca de Donald Trump, pero como ha sucedido en otras ocasiones se unirán sus respetivos negociadores, es decir Ebrard Casaubón y el ministro de comercio canadiense Dominic Leblanc, a fin de “echarle montón” para lograr un acuerdo que beneficie a las tres naciones.

         Por otra parte, pero sin dejar el tema de la tormentosa relación entre México y Estados Unidos, mañana viernes se reunirán los equipos de seguridad de ambos países en la Ciudad de México tras las recientes acusaciones contra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya de Sinaloa, y nueve de sus excolaboradores, entre los que se encuentra el actual senador Enrique Inzunza Cázares, quien se desempeño como Secretario General de Gobierno en los primeros años de la administración estatal.

         El equipo de seguridad de los Estados Unidos estará encabezado por el Secretario de Seguridad de los Estados Unidos, Markwayne Mullin y el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, quienes revisarán asuntos acerca del combate al crimen organizado y las finanzas ilícitas de los cárteles de las drogas, entre otros temas.

         En la reunión también estará presente el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien últimamente ha tenido serias diferencias con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, luego de que “pidió no politizar ni mucho menos polarizar la lucha contra el narcotráfico en nuestro país, cuyo desafío debe unir y no dividir a ambas naciones”.

         En respuesta, la mandataria mexicana exigió respeto a los asuntos políticos de México, incluso aseveró que los embajadores en nuestro país no deben inmiscuirse en asuntos de política interna, conforme a los principios constitucionales de autodeterminación.

         En temas más amables, todo se encuentra listo para la celebración del campeonato Mundial de Fútbol 2026 en México que hoy arranca con el juego entre las selecciones de Sudáfrica y México en el Estadio Banorte en la Ciudad de México, luego de que ayer por la tarde el gobierno federal llegó en forma aparente a un acuerdo con las huestes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

         Después de que se dio a conocer el aparente acuerdo que se logró ayer en la Secretaría de Gobernación (Segob), que encabeza la potosina Rosa Icela Rodríguez Velázquez, la pregunta que surgió fue: ¿qué cedió el gobierno federal?, además de la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM).

         Con esta prerrogativa, los líderes de la CNTE manejarán a su antojo las plazas del magisterio de Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, puesto que con el acuerdo desaparece la obligación de presentar exámenes de conocimientos y aptitudes, además de llevar cursos extracurriculares, entre otros requisitos.

         Y lo mejor de todo es que la Secretaría de Educación Pública (SEP), que mal dirige Mario Delgado Carrillo, autorizó que se suspendan las clases el día de hoy para que niños y jóvenes de educación básica puedan disfrutar el partido inaugural entre las selecciones de Sudáfrica y México en el Estadio Banorte en la Ciudad de México.

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