Contraespejo
Por Karla Pérez
En política nada está escrito, pero los nombres ya comenzaron a circular, los diputados locales Isidro Vargas Fernández y Víctor García Fuentes aparecen desde ahora entre los perfiles que podrían buscar la candidatura de Morena a la alcaldía de Matamoros en 2027. En otras palabras, ambos aspiran a convertirse en el número uno, el de la silla principal, el que tome las decisiones en el gobierno municipal.
Aunque falta tiempo para que arranquen los procesos electorales, los movimientos políticos ya comenzaron y ambos personajes forman parte de la lista de quienes podrían aparecer en la boleta dentro de un año.
Isidro Vargas es, sin duda, uno de los legisladores más preparados e inteligentes que ha pasado por el Congreso del Estado en los últimos años, su capacidad técnica y conocimiento de los temas legislativos lo han colocado como una de las figuras más destacadas de Morena.
Sin embargo, existe una sombra política que no ha podido sacudirse por completo: su cercanía con el exalcalde Mario Alberto López Hernández, «La Borrega». Y es precisamente ahí donde aparece uno de sus principales obstáculos, ya que recordemos que el fue el primer sindico durante su administración, y eso quieras o no, lastima la imagen del actual legislador.
La relación política entre Mario López y el actual alcalde de Matamoros, José Alberto Granados Fávila, es ampliamente conocida por su distancia. Todo lo que recuerde al pasado grupo político de «La Borrega» genera reservas dentro del entorno actual del gobierno municipal.
Aunque Isidro Vargas ha señalado en distintas ocasiones que mantiene una buena relación con Beto Granados, la realidad es que persisten dudas y desconfianza en algunos sectores, y aunque el alcalde no será quien tome la decisión final sobre la candidatura, nadie puede negar que su respaldo desde la calle sexta, tendrán peso cuando llegue el momento de las definiciones.
Por otra parte, Víctor García Fuentes representa un perfil distinto, más mesurado y aunque no tiene una presencia espectacular en el escenario político tiene una trayectoria construida durante años.
No se nos olvide que la escuela política de Víctor García se formó en el PRI, donde aprendió la operación política tradicional, la construcción de acuerdos y el trabajo territorial. Una formación que, para bien o para mal, hoy muchos cuadros de Morena no poseen ni poseeran.
Y aunque varios de los actuales liderazgos morenistas también provienen del priismo, no todos tuvieron la oportunidad de prepararse en las bases políticas que durante décadas caracterizaron a ese partido.
Además, García Fuentes cuenta con un respaldo que pocos pueden presumir: su cercanía con el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya. La gran interrogante es qué tanto peso político conservará ese respaldo rumbo a 2027, ya que durante los últimos días, el gobernador ha enfrentado una intensa atención mediática luego de publicaciones periodísticas en Estados Unidos que lo vinculan con presuntas investigaciones relacionadas con actividades ilícitas y aunque Villarreal rechazó categóricamente dichas versiones y mostró públicamente su visa estadounidense vigente para desmentir versiones sobre una supuesta cancelación del documento, el tema continúa generando debate político y mediático tanto dentro como fuera de Tamaulipas, por lo que aún es prematuro medir el impacto que pudiera tener en el futuro político del mandatario estatal.
Lo cierto es que, mientras las especulaciones avanzan, Isidro Vargas y Víctor García permanecen en la conversación política como dos de los nombres con posibilidades reales de competir por la alcaldía de Matamoros, claro está, sin dejar de lado la eventual posibilidad de que José Alberto Granados Fávila busque la reelección, escenario que tampoco puede descartarse.
Sin embargo, el alcalde enfrenta sus propios desafíos, la constante campaña en su contra en redes sociales, ha desgastado parte de su imagen pública, mientras que ninguno de sus 4 asesores y 1 más que es asesor pero cobra como proveedor, no han logrado construir una estrategia efectiva para contener los ataques.
Por el contrario pareciera que han contribuido a profundizar el problema, la soberbia y la falta de sensibilidad política suelen convertirse en enemigos silenciosos de cualquier administración. En política no basta con tener el poder; también es indispensable saber escuchar, construir puentes y actuar con sensatez y ninguno de ellos lo ha logrado, pero bueno eso lo profundizaremos en otra columna.
Asi que solo queda esperar los tiempos, por lo pronto el próximo alcalde podrían ser uno de los aquí mencionados, el propio Beto, algún funcionario estatal o hasta una mujer, recuerden que en política todo puede suceder, ya que recuerden que «del plato a la boca se cae la sopa».
En el mundo que gira y gira nada es lo que parece.