T E C L A Z O S
Por Guadalupe E. González
X.-Nadie olvida en Nuevo Laredo, la deuda que dejó de más
de mil millones de pesos y, por ende “las promesas
incumplidas”
QUIEN increíblemente, “se ha salido de sus cabales”, al hacer
penosamente el ridículo, es nada menos que, “el trotamundos” ex
alcalde de Nuevo Laredo Ramón Garza Barrios, cuyo sujeto de baja
caterva moral, se ha transformado de “malandrín de cuarta a
influencer”, porque ahora, “baila, canta y hasta la hace de trends”,
razón por la que, “a diario se ha convertido en la comidilla del día”
entre la chaviza.
PERO, lo que las molestas familias de Nuevo Laredo no olvidan “es la
deuda de mas de mil millones de pesos” que, Garza Barrios, como un
verdadero gandalla heredó cuando terminó su período como alcalde,
dejando también al olvido, “las promesas incumplidas”, motivo por el
cual Garza Barrios, (en su intento para que la gente no lo encare), por
haberse apropiado del dinero del pueblo, “se anda reinventando como
influencer”, apareciendo en videos saltando y bailando, pretendiendo
que, “con unos cuantos likes” la gente borre de sus mentes, lo que este
perverso sujeto consumó en perjuicio del pueblo Neolaredense.
HAY que señalar que, “en política hay dos cosas que nunca se
olvidan”: (las promesas y las dudas) y, por ello, el fracasado influencer
Ramón Garza Barrios, en su desesperación “busca que la gente, pase
por alto el terrible perjuicio” que, dejó impregnado para la Historia de
Nuevo Laredo, razón por la que, el señalado malandrín de cuarta,
“hace cuanta tontería se le venga a la mente”, como el de reinventarse
como influencer para pretender desviar la atención del pueblo.
LO REPROBABLE e inconcebible en aquel entonces es que, “el
truculento influencer” ex alcalde Ramón Garza Barrios que,
“prometió grandes obras, soluciones para los problemas pluviales y
modernización de infraestructura”, tales promesas las dejó a la deriva,
“quedando todo eso en palabras que se llevó el viento”, pero este daño
consumando por “el polémico bailarín de cuarta”, sigue vigente en la
memoria colectiva, porque la gente no olvida que Ramón, heredó
tuberías abandonadas y una deuda que los ciudadanos terminaron
pagando durante años. Y, con todos estos agravios que afectaron al
pueblo, “el cantor y bailarín ex presidente municipal”, sigue presente
en la memoria de quienes se vieron afectados por este payaso que,
ahora la anda haciendo de influencer. ¿Cómo la ven?
ENTRE la gente que, “ha agarrado como botana de barrio” al ex edil
de Nuevo Laredo Ramón Garza Barrios, coinciden que, “este
redomado influencer, como se le señala, por los videos donde se le ha
visto, “ha creado una imagen casi perfecta”, para una película de
comedia política y picaresca, contemplándose que, donde antes había
conferencias de prensa, para “justificar los prestamos millonarios” que
este sujeto no pagó, “hoy hay videos bailando frente a una cámara”,
olvidándose igual de las promesas sobre grandes transformaciones,
porque “hoy se persiguen reproducciones y corazones en redes
sociales”.
Y, para colmo de males, les diré que, “en política las coincidencias no
existen” y, tampoco pasa desapercibido que, detrás de esta repentina
faceta de creador de contenido, (aparece el mismo grupo político de
siempre). Contándose entre ellos a Héctor Canales, quien fuera
tesorero durante la corrompida administración, cuyo sujeto hoy, dirige
al Partido Verde en Nuevo Laredo. Observándose a “los mismos
personajes corruptos, pero con una nueva etiqueta”.
DADO lo anterior, queda claro que, “Ramón y Héctor, les tiran a
nuevos escenarios políticos”, porque Canales, desde el partido Verde,
está proyectando todo para lanzar nuevamente a su jefe Ramón, como
candidato a la alcaldía de Nuevo Laredo, razón por la que, Héctor, se
apoderó del partido con ese fin, porque, pretenden regresar para
seguir pegados a la ubre y, haciendo mal uso de los recursos públicos,
como con dolo y ventaja, lo hicieron en el pasado.
POR ELLO, “las payasadas de influencer que, dicen, hace Ramon
Garza Barrios, es la clara apuesta para que, las nuevas generaciones
vean al influencer y no al presunto ladrón exalcalde”. Y, por supuesto
que, “LOS BAILES SEAN MÁS RECORDADOS QUE LA DEUDA”.
Y, que “los trends, tengan más alcance que las preguntas incómodas”.
SIN EMBARGO, la política tiene una particularidad que las redes
sociales no pueden controlar: “el algoritmo de la memoria ciudadana”.
Y, ese suele ser mucho más difícil de manipular que el de TikTok.
PORQUE una cosa es hacer el ridículo por diversión y otra muy
distinta hacerlo para intentar regresar al presupuesto público. Por ello,
al final, “la pregunta no es si Ramón Garza Barrios sabe bailar, cantar
o grabar videos virales”. La pregunta es: ¿si cree que Nuevo Laredo ya
olvidó quién fue cuando tuvo en sus manos el gobierno de la ciudad?
E IGUAL, “no descarten el tema de las cuentas públicas pendientes de
este influencer de cuarta”.
Por hoy es todo y hasta mañana.
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