Por: José Medina

Ciudad Victoria.— El Diputado Gerardo Peña, propuso, reformar la constitución y el Código Penal para el Estado de Tamaulipas, para introducir como sanciones en los delitos sexuales cometidos contra niñas, niños y adolescentes, el tratamiento médico
inhibidor de la conducta agresiva sexual, así como la privación de los derechos de asistencia social.

Cabe señalar que en Tamaulipas, persisten estadísticas que dan muestra de la gravedad del problema, tanto en su incidencia, como el bajo nivel de sentencias condenatorias.

Gerardo Peña Flores explicó que los delitos contemplados en el presente Título en que la víctimas sea una niña, niño o adolescente, además de las penas previstas en cada uno de ellos, el juez impondrá cuando lo amerite, previa evaluación clínica y evaluación de riesgo por personal especializado, tratamiento médico de regulación
de la impulsividad sexual, por los plazos de tiempo de 5 a 20 años, y una pena de 5 hasta 20 años de privación de los beneficios previstos en programas públicos de asistencia social.

Señaló GP que lo anterior, no es propiamente parte de una pena cruel que viole derechos humanos, sino como parte de una garantía constitucional de no repetición, en beneficio de la seguridad e integridad sexual de las víctimas como de la sociedad, pero también en el derecho a la salud del propio delincuente, en aquellos casos que, conforme a su evaluación integral clínica, ameriten de dicha intervención estatal especializada y con trato digno.

«No se trata de una venganza pública, sino de re-equilibrar mediante nuestra intervención como legisladores, los derechos humanos de las víctimas con los derechos humanos de los imputados, de acuerdo a los principios de interdependencia contenidos en el artículo primero de la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos», dijo.

Y es que de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública dadas a conocer en 2025, durante el 2024 los delitos sexuales, como hostigamiento,
intimidación sexual, violación, exhibicionismo, representan el cuarto lugar de delitos que sufren las mujeres en México, con una tasa de 4,160 casos por cada 100 mil habitantes.
Además dicho ilícito reporta una incidencia a la alza si se toma como referencia las carpetas de investigación abiertas, principalmente en delitos como acoso sexual con un incremento de 1,146% del periodo 2015 a 2023, hostigamiento 3,444%, o la violación con un incremento del 144%.

Sin embargo, se calcula que la incidencia puede ser mucho mayor derivado de la cifra negra de eventos no reportados, particularmente en el caso de niñas, niños y adolescentes víctimas de dichos delitos, quienes muchas veces no reportan por culpa y miedo al haber sido víctimas de los mismos.

«Derivado de lo anterior en diversos países como Perú, Colombia, Estados Unidos, y algunos países de Europa, se han implementado medidas para brindarles, con independencia a la pena corporal, un tratamiento médico que les ayude a controlar su impulsividad, y con ello evitar que cometan violaciones y ataques sexuales, tanto al interior de los reclusorios, así como en el exterior una vez cumplida su sentencia, es decir para evitar que reincidan en otros delitos sexuales», dijo.

Explicó que la afectación al menor queda para toda la vida justo es que para toda la vida sea la sanción al agresor!