Reflector/Gilda R. Terán.
Conocer lugares de ensueño y de mucha historia de nuestros antepasados es un deleite para
el espíritu, y aquí en Tamaulipas abundan pueblos mágicos en los cuales se pueden admirar
sus bellezas naturales.
Y para muestra, el municipio de Jiménez se alza con su Parroquia de los Cinco Señores,
construida por 1757, es el corazón y la fe de los habitantes de este pueblo mágico, y resalta
sus calles que conservan historias de la época colonial.
Y este lugar esplendoroso a través de sus historias, fue fundado el 17 de febrero de 1749,
con el nombre de “Villa de Santander y bajo la advocación de los cinco Señores” fue
nombrada primera capital de la colonia del Nuevo Santander por el coronel José de
Escandón.
En las bellezas arquitectónicas, destaca la casa de Don José de Escandón, es vista como un
lugar de reposo espiritual, y su Plaza principal, es identificada como un espacio nostálgico,
en el cual el icónico kiosco y el reloj monumental, han sido fieles testigos de la historia y
del apego de sus habitantes.
Y por supuesto, la magia de su gastronomía es a todas luces, la identidad de este mágico
lugar, el cual se considera como “la cuna del machacado”, este delicioso manjar, que
combinado y presentado en sus diversos platillos es un regalo a los más exigentes
paladares.
El proceso de la machaca se realiza con carne de res magra mediante el salado, enseguida
se deshidrata al sol, asado, de esta forma, se transforma en una carne seca y desmenuzada
que se conserva por largo tiempo, siendo el, ingrediente fuerte de platillos norteños.
Por cierto, en este Primer Festival del Machacado, se degustaron platillos a base de la
machaca, en donde los participantes, pusieron toda “la carne en el asador”, para demostrar
sus artes culinarias.
Fue toda una fiesta que se vivió en este municipio histórico, en donde el rey de los platillos
fue “la machaca” en todas sus combinaciones, de esta forma, el Gobierno del Estado, a
través de la secretaria de Turismo sigue impulsando, los pueblos mágicos de Tamaulipas,
que han destacado por su cultura y tradiciones.
“LEVANTANDO VUELO, COMO LAS AGUILAS”
Sin duda alguna, que el renuevo de las águilas, que son majestuosas aves, representa un
aleccionador reto para enfrentarnos a todos los episodios de nuestro diario vivir, porque a
veces es necesario resguardarnos por algún tiempo para que también podamos comenzar un
difícil proceso de renovación.
Y es que para volar a través de nuevos y diferentes desafíos, debemos desprendernos por
completo de nuestros recuerdos, costumbres, vicios y tradiciones, y estar conscientes que la
renovación nos puede dar el vuelo de la “victoria”.
Verá usted, la historia de las águilas y los hombres son muy parecidas, ambos tienen que
vencer difíciles obstáculos; en el transcurso de nuestro caminar, tenemos que tomar
decisiones que irán a determinar la altura y la grandeza de nuestro viaje por la vida.
Consideremos que para renovarse interiormente, implica poner orden en el mundo mental,
desechando los recuerdos de acontecimientos frustrantes o dolorosos para quedarnos solo
con la experiencia de lo que aprendimos.
Es necesario alzar vuelo, descubriendo nuestras potencialidades, pero teniendo muy claro a
donde queremos llegar, no hay necesidad de adaptarse a los yugos tóxicos, sino que existe
la posibilidad de librarse de ellos.
Tomando en cuenta que el camino tal vez podrá tornase difícil, pero no imposible, tómelo
como un desafío, para enriquecer su mundo afectivo, es una elección personal, que le
restaurará su dignidad humana, considere que tiene un alto refugio que nunca le
abandonará, porque Dios en su palabra nos consuela con darnos fuerzas, para alzar el vuelo
como las águilas.
“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas;
correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”. Isaías 40:31
Hasta la próxima.
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