A MI MANERA
Por Tello Montes
En unos cuantos meses más, cuando arranque formalmente el proceso electoral de Morena, vamos a descubrir si todos esos “candados de integridad” que hoy presume la cúpula guinda son de verdad… o simplemente otra llamarada de petate para consumo mediático.
Porque de lengua… muchos ya se tragaron un plato entero.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, salió muy firme a declarar que ningún candidato con antecedentes de corrupción será avalado por el partido, aunque salga arriba en las encuestas.
Bonito discurso.
Suena bien.
Hasta aplaudible.
Y luego vino la presidenta Claudia Sheinbaum con la idea de crear una Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas para revisar vínculos con grupos delincuenciales y limpiar el proceso interno.
En el papel, todo luce perfecto.
El problema empieza cuando la realidad toca la puerta.
Porque en Tamaulipas —y en muchos otros estados— hay personajes que siguen moviéndose políticamente como si nada, aunque arrastren señalamientos, expedientes incómodos, auditorías, sospechas públicas o historias que todo mundo conoce… menos Morena cuando llegan las campañas.
Ahí es donde veremos si los candados son auténticos… o de hule.
Porque una cosa es lanzar discursos moralistas desde la dirigencia nacional y otra muy distinta es atreverse a bajar candidaturas de personajes que sí generan votos, dinero, estructura y operación electoral.
Ahí se prueba el verdadero tamaño de la congruencia.
Y cuidado… porque si Morena termina postulando a los mismos perfiles cuestionados de siempre, toda
esta narrativa de “integridad”, “ética” y “filtros anticorrupción” se les puede convertir en un bumerán político brutal.
Porque entonces quedará claro que las reglas sólo aplican para unos… mientras los grupos con poder siguen pasando por la puerta grande.
Por eso hay que esperar.
El tiempo será el mejor detector de mentiras.
En unos meses sabremos si Morena realmente va en serio con sus candados… o si todo fue puro show para calmar la presión pública y darle atole con el dedo a la militancia.
Y si al final terminan imponiendo candidatos impresentables, pese a todo lo que hoy prometen… entonces quedará confirmado que en Morena el discurso de la honestidad sirve más para la propaganda… que para escoger candidatos.
EN OTRO TEMA…, La buena calificación crediticia de Tamaulipas volvió a sacar pecho. Mientras Moody’s le bajó la nota a la deuda soberana de México, el estado mantiene su nivel Triple A y una deuda pública controlada superior a los 15 mil millones de pesos.
El secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez González, destacó que el manejo ordenado de las finanzas estatales ha permitido reducir tasas de interés y mejorar las condiciones de financiamiento para proyectos productivos.
Además, presumió que Tamaulipas rompió con la vieja práctica de contratar deuda a corto plazo en diciembre, hábito que se arrastraba desde hace siete años, lo que hoy manda señales positivas a las calificadoras internacionales.
La apuesta del gobierno estatal ahora es clara: bajar la deuda pública por debajo de los 15 mil millones de pesos en los próximos meses y seguir fortaleciendo la estabilidad financiera del estado.
En pocas palabras, mientras a nivel nacional prenden focos amarillos, en Tamaulipas las finanzas buscan venderse como ejemplo de disciplina y control.
POR OTRA PARTE…, La Universidad Autónoma de Tamaulipas y el SUTUAT sellaron el convenio de revisión salarial 2026, en un acuerdo que, más allá de números, manda un mensaje de estabilidad,
diálogo y entendimiento al interior de la máxima casa de estudios.
El rector Dámaso Anaya Alvarado destacó que el pacto refleja confianza y trabajo conjunto con el sindicato, dejando claro que la Universidad también se construye desde el esfuerzo diario de sus trabajadores.
Además, la UAT garantizó que ningún empleado universitario recibirá un salario por debajo de lo establecido por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, reforzando así el compromiso institucional con la base laboral.
Por su parte, el dirigente sindical Eduardo Serna Tristán reconoció la disposición de la rectoría para mantener una relación basada en el respeto y la conciliación.
En tiempos donde muchas universidades enfrentan conflictos laborales, en la UAT presumen una ruta distinta: acuerdos, estabilidad y operación política sin sobresaltos.
Y PARA CERRAR…, Una lluvia atípica de casi cuatro pulgadas en menos de dos horas puso a prueba la capacidad de reacción de Matamoros, activando de inmediato los protocolos de emergencia del gobierno municipal y la Junta de Aguas y Drenaje de Matamoros.
Por instrucción del alcalde Beto Granados, cuadrillas de Protección Civil, Bomberos y personal de la JAD respondieron a reportes por árboles caídos, espectaculares derribados y encharcamientos en distintos sectores de la ciudad.
A pesar de las intensas lluvias y ráfagas de viento de hasta 50 kilómetros por hora, no se reportaron personas lesionadas, mientras que las brigadas lograron liberar vialidades y disminuir rápidamente los niveles de agua en zonas bajas.
La tormenta volvió a exhibir la vulnerabilidad de Matamoros ante lluvias extremas, pero también dejó claro que la respuesta inmediata de los cuerpos de auxilio evitó que el problema escalara a consecuencias mayores.