La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
De entrar en vigor la reforma electoral que impide la reelección y el nepotismo, acabará con los sueños -este año- de varios tercos alcaldes que presumían repetir en el cargo. MORENA saldrá bastante afectado, por esos cambios que vienen del centro. El PAN, en menor grado toda vez que gobierna sólo una ciudad dentro de las diez de mayor rango en el estado: Río Bravo, Tamaulipas.
En Matamoros cuyo dominio de la IV T y su Segundo Piso es inobjetable, la nueva ley, saca de la jugada a Beto Granados; de hecho, ya estaba en tambaleante situación por la sospecha de los gringos, que lo señalan tener en el ayuntamiento a personajes cuestionables de los poderes fácticos.
La reforma a la Ley Electoral es el más doloroso clavo en su ataúd político.
Prácticamente, el escenario queda limpio para el diputado Víctor García Fuentes. Este profesional de la medicina vio frenada su aspiración de llegar a la presidencia municipal hace tres años: Granados lo hizo a un lado, con el apoyo de la hoy fantasmagórica Avanzada.
En San Fernando, también se escuchó fuerte el planteamiento del gobernador Américo Villarreal Anaya. La alcaldesa Verónica Aguirre Santos, suspiraba con gobernar seis años la ciudad.
Es otra víctima de la propuesta de reforma del Ejecutivo.
No hizo una buena gestión frente al ayuntamiento. Gobernó con tropiezos y deficiencias que la colocaron como una de las peores alcaldesas del estado.
Es muy posible que sea recordada como una de las presidentas municipales de más tristes recuerdos.
Su desplazamiento, abre expectativas para el subsecretario general de gobierno, Tomás Gloria Requena. Es éste, uno de los cuadros políticos más calificados que ha dado el terruño sanfernandense. Dos veces diputado federal, alcalde y líder nacional de las juventudes campesinas de la CNC.
En Mante la alcaldesa morenista, Paty Chío acariciaba la ilusión de ser ratificada. No se podrá, si entra en vigor la reforma. Sin duda: saldrá ganando el pueblo, porque ha sido una administración desastrosa.
En Madero, se acabó la trayectoria -fulgurante- del cabildero de los reyes del guachicol en Tamaulipas, Erasmo González Robledo. Ante ese hueco, entran a escena el director del TEC-Madero, Dionisio Cruz Guerrero y el diputado Adrián Cruz Martínez. El primero, con una trayectoria en la operación política; el segundo, con una estructura social amplia desde sus días de secretario de bienestar en el gobierno de Adrián Oseguera.
En Tampico, la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya, será doblemente sacrificada: la no reelección y el no al nepotismo. Su carrera, inició tan sorprendentemente como su final.
Ahí ni para qué buscarle: Chucho Nader o sus aliados regresarán a dominar el puerto.
En Río Bravo, el ramalazo lastima al alcalde panista, Miguel Almaráz. Entraría como plan B el licenciado Guadalupe Contreras, confiable operador del jefe edilicio.
Deben estar contentos en MORENA.
Por fin se vislumbran indicios de la emergencia de una renovada clase política.