Por José Gregorio Aguilar
Nunca antes, jamás, en los anales de la historia sagrada del sindicalismo magisterial, habíamos visto semejante milagro: maestros con Facebook. Y no para subir la tarea, no señor. Para mentarle la madre, con todas sus letras, a su líder moral, espiritual y ochentero: Don Arnulfo Rodríguez Treviño.
La Sección 30 del SNTE anda tan desgastada que ya ni WD-40 la revive. Perdió la credibilidad, la vergüenza y el cargador del celular, pero no las ganas de seguir pegado a la silla. Porque aunque su periodo vence en diciembre de 2026 —cuatro añotes marca estatuto— Arnulfo ya le está echando Kola Loka al calendario. A ver si pega hasta el 2027. O hasta que el cuerpo aguante.
Y hablando del 2027… ahí viene la pregunta del millón, la que ni el CENEVAL responde: ¿Pa’ quién chambea Don Arnulfo? ¿Es Team Guinda de Morena? ¿Es Team Tucán del Verde? ¿O es Team “Al mejor postor”? Porque una cosa sí es segura: los maestros ya son la moneda de cambio favorita del profe. El voto corporativo, ese que se vende por kilo, anda en subasta y Arnulfo trae el martillo.
¿Se acuerdan del paro de casi dos semanas al que convocó? Ese paro heroico y espontáneo donde “nadie” obligó a nadie a marchar… nomás les pasaban lista. Se exigieron demandas. Nadie sabe cuáles se cumplieron. El misterio es más grande que el de la Atlántida. Pero de lo que sí hay certeza es que Arnulfo no quería justicia laboral: quería sillas en la Secretaría de Educación. Unas curulitas pa’ sus cuates. El movimiento magisterial como Uber: te llevo, pero me dejas la propina.
Y ahora, el gran hit, previo a verano: ¡9% de incremento salarial! Anuncio con bombo, platillo y confeti. Lástima que nadie, pero NADIE, sabe cuánto es eso en pesos reales. Que si 7% al salario, que si 2% a prestaciones… que si te alcanza pa’ un kilo de tortillas o pa’ medio. Es el aumento de Schrödinger: existe y no existe al mismo tiempo hasta que abres el sobre de la quincena.
El único valiente que se atrevió a hacerle la autopsia al numerito fue el profe Miguel Ángel Tovar Tapia. Él sí desglosó, él sí explicó. Arnulfo no. Don Arnulfo anda muy ocupado midiendo cortinas para quedarse hasta 2027 como para salir a decirle al profe de a pie: “Carnal, te van a caer $23.50 pesos más al día. Échale ganas”.
Mientras tanto, la Sección 30 sigue ahí: desgastada, sin credibilidad, pero con el cinismo intacto. Con un líder que no sabe si es morenista, verde o daltónico, pero que sí sabe muy bien que el magisterio se cotiza caro en año electoral.
Moraleja de la Sección 30: Si no sabes cuánto te aumentaron, si no sabes pa’ quién votas, pero sí sabes que te obligaron a parar… felicidades, eres agremiado