Por La Libre

Por Edelmira Cerecedo Garcìa.

En Tamaulipas pasan cosas curiosas, mis amores. A veces los alcaldes van a Ciudad Victoria a tocar puertas y terminan tocando más timbres que vendedor de Avon en quincena. Pero en Xicoténcatl parece que la fórmula anda funcionando diferente: gestión, insistencia… y alguien del otro lado con ganas de responder.

Porque mientras en otros municipios todavía siguen inaugurando la misma banqueta por tercera ocasión «nomás cambiándole el listón», en Xicoténcatl ya andan encendiendo luminarias en la Unidad Deportiva gracias a la coordinación con el Gobierno del Estado.

Y sí, aunque parezca raro en tiempos donde muchos políticos nomás se alumbran solos, aquí la luz sí llegó para la gente.
El gobernador Américo Villarreal Anaya ha dejado claro que cuando hay voluntad de trabajar en conjunto, las respuestas llegan. No fue discurso de café ni frase reciclada de campaña. Fue apoyo tangible para mejorar un espacio donde niñas, niños y jóvenes hacen algo revolucionario en estos tiempos: salir a jugar deporte en vez de pelearse en Facebook.

Y hay que decirlo como es: la alcaldesa Mariela López Sosa ha entendido algo que muchos olvidan cuando se sientan en la silla del poder. Gobernar no es posar para la foto abrazando escobas en jornadas de limpieza; gobernar es gestionar, insistir y saber tocar puertas aunque a veces te las abran con cara de “¿y ahora qué quieres?”.

Porque mientras algunos presidentes municipales creen que administrar es subir historias con música motivacional y tomarse selfies viendo obras ajenas, en Xicoténcatl se nota una dinámica distinta: coordinación, unidad y una narrativa menos gritona pero más efectiva.

Las nuevas luminarias no son solamente focos. Son señal de algo más grande.

Hablan de seguridad, de convivencia familiar y de espacios dignos. Porque cuando una cancha tiene luz, también tiene vida. Hay jóvenes entrenando, familias caminando y niños jugando hasta más tarde. Y eso, aunque no dé tantos likes como el chisme político de la semana, vale muchísimo más.
Claro, nunca faltará el clásico amargado profesional que dirá: “¿Y eso qué tiene de extraordinario?”. Pues precisamente ahí está el detalle; Que en un país donde muchas veces lo básico tarda años en llegar, cuando un gobierno municipal y estatal logran coordinarse sin andar aventándose indirectas o chismes quetiendo polítizar eventos, ya es bastante noticia.

Y mientras algunos siguen peleando por reflectores políticos buscando reelegirse… en Xicoténcatl prefirieron poner reflectores de verdad.

La UAT.

La UAT ya no quiere que sus estudiantes salgan solamente con el título bajo el brazo, ahora también busca que salgan con mundo, experiencia y conexiones reales. Y eso, aunque parezca discurso bonito, sí está marcando diferencia.

Dámaso Anaya soltó un dato que habla más que cualquier aplauso: cuando arrancó esta administración apenas 80 jóvenes tenían oportunidad de movilidad; hoy ya son 627 estudiantes haciendo estancias fuera de Tamaulipas. Ahí es donde se nota si una universidad se mueve o se queda estancada en el puro evento y la fotografía.
Y ojo, porque no están hablando de prácticas cualquiera. Se mencionó a Disney y hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación como espacios donde alumnos de la UAT ya están teniendo presencia. La intención es clara: cambiarle el chip a los jóvenes y hacerles entender que sí pueden competir fuera del estado y hasta fuera del país.

Otro punto importante es que la UAT se está pegando fuerte al sector empresarial. Ya no quiere caminar sola, ahora busca sentarse con quienes generan industria, inversión y empleo en Tamaulipas. Por eso la entrada a los clústeres automotriz y eléctrico-electrónico no es un tema menor; significa que la universidad quiere formar profesionistas que sí encajen con lo que necesita el mercado laboral.
Además, Dámaso también presumió músculo tecnológico. No cualquiera puede decir que tiene equipo aerotransportado para estudios geoespaciales de alta precisión. Y mientras muchos apenas prometen proyectos, la UAT ya participa en temas estratégicos como el Puerto Seco de Victoria y el Puerto de Matamoros.
En pocas palabras: la universidad está dejando de verse solamente como escuela y empieza a jugar más como aliada del desarrollo económico de Tamaulipas.

Excelente iniciativa del Diputado Marcelo Abundis, ojalá agregue que se exijan siempre el examen de ADN entre padres e hijos por ley y sin tanto trámite cómo si fuera visa.

En Tamaulipas ya se requiere ponerle alto al “milagro de la confusión genética”. La iniciativa del diputado Marcelo Abundiz Ramírez no va contra las mamás, va pareja: busca proteger a quien resulte engañado en un tema tan delicado como la paternidad.

Porque una cosa es equivocarse en el Oxxo y otra muy distinta enjaretarle 18 años de pensión, pañales, útiles y traumas financieros a alguien que ni compartía el ADN. Y sí, la propuesta viene dura: si hubo engaño, dolo o mala fe, habría reembolso de pensiones, daños emocionales y hasta consecuencias legales.

La discusión aquí no es pelear hombres contra mujeres; es entender que la igualdad también significa responsabilidades iguales. Porque si la ley protege cuando alguien abandona a un hijo, también debe proteger cuando alguien fue manipulado para asumir una paternidad falsa.

Y la neta… eso de “pues ya le agarró cariño” no debería convertirse en argumento jurídico para mantener un fraude emocional con mensualidades….SE LO DEJAMOS DE TAREA.