Golpe a golpe

Por Juan Sánchez Mendoza

La negativa del gobierno estadounidense para extraditar a Francisco Javier García Cabeza de Vaca, a fin de que en México sea juzgado por los ilícitos imputados, es claro reflejo de que la administración de Donald John Trump no está dispuesta a respetar ningún acuerdo en la guerra contra los grupos criminales y que ejerce unilateralmente el tratado de extradición.

Desde finales de febrero próximo pasado se esperaba el arresto del ex gobernador de manera provisional (y con fines de extradición) al enviársele pruebas contundentes al Departamento de Estado de la Unión Americana a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), luego de que se le cancelara en México un amparo por parte del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN),

Con ello, el ex mandatario se convirtió formalmente en un prófugo de la justicia –aunque así estaba considerado desde que huyó del país, en el 2022–, pues existen dos órdenes de aprehensión en su contra, que le toca ejecutar a la Fiscalía General de la República (FGR).

Pero como se encuentra en el extranjero, le toca insistir para su detención con fines de extradición al canciller Roberto Velasco Álvarez, basado en la solicitud promovida por su antecesor ante las instancias del gobierno yanqui.

Hace +/- tres meses le comenté que el proceso para que el gobierno estadounidense aceptara esa solicitud y la ejecutara podría llevarse tiempo, pero por la gravedad de los delitos podría dilatar menos.

No fue así. Por el contrario, el gobierno gringo refrendó su rechazo a no sólo extraditar al ex mandatario, sino a otras 268 personas reclamadas por autoridades mexicanas, pues aquí tienen pendientes procesos judiciales por su participación en diversos delitos.

La noticia de que Estados Unidos se niega a extraditar a Francisco Javier, irritó al grueso de la población tamaulipeca, porque sabe el daño profundo que el ex mandatario le hizo al estado.

Algunos militantes del Partido Acción Nacional (PAN), a nivel nacional y en el ámbito estatal, han festejado la decisión estadounidense. Y los abogados de García Cabeza de Vaca hasta suponen que nunca los van a extraditar porque es ciudadano norteamericano, por un lado; y por otro que los delitos por los que lo persigue la FGR no están comprobados.

Y esto es grave.

Más, porque algunos de sus ilícitos cometidos allende el río Bravo y acá de este lado están documentados, como se advierte enseguida:

+ El Departamento de Policía de McAllen, Texas, tiene registrado con el número de expediente 86-4632 que Francisco Javier rompió el cristal de un automóvil ajeno para enseguida introducirse a robar, siendo fichado por el Federal Bureau of Investigation (FBI) bajo el número 769150EA9.

+ La empresa denominada ‘Chamoyadas Jardín’ –que produce una raspa con chamoy, hielo y chile piquín–, demandó a García Cabeza de Vaca porque éste patentó como suyo el refrigerio. Incluso pretendió cobrar derechos a los inventores del producto argumentando plagio, quienes optaron por cerrar ante la ignominia. Al final de cuentas ganó la razón y la patente se otorgó a sus verdaderos dueños.

+ En el Juzgado Segundo de lo Civil, de Reynosa, el expediente 664/98 consigna un ordenamiento de desalojo ante el abuso de confianza cometido por Francisco Javier, quien rentó a la señora Berta Rodríguez Longoria un inmueble y al término del contrato no lo quería devolver; pero hay más: no sólo quiso apropiárselo, sino que lo subarrendó a un restaurante denominado “Las Castas”, donde presuntamente se ‘lavaba’ dinero.

+ El 2 de julio de 2000, Francisco Javier irrumpió en la Imprenta Litográfica del Norte –propiedad de Manuel Gerardo López González–, porque ahí supuestamente se imprimían boletas electorales para favorecer al Partido Revolucionario Institucional (PRI), por lo que se levantó el acta correspondiente ante el agente primero del Ministerio Público del fuero común.

+ En cuanto a la evasión de impuestos, la oficina del Sistema de Administración Tributaria (SAT) –dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP)–, tiene registrado bajo el documento N-115102 que García Cabeza de Vaca no acreditó en tiempo y forma haber pagado impuestos, por lo que se ordenó embargar algunas de sus propiedades.

+ Respecto al delito de falsedad en informes dados a una autoridad, en la Agencia Primera del Ministerio Público Federal de Reynosa fue presentada una denuncia en contra de Francisco Javier, ya que éste, al registrar su candidatura a diputado federal, dijo haber nacido en Reynosa presentando un documento foliado con el número 569707 del Registro Civil de Tamaulipas, cuando en realidad nació en el condado de Hidalgo, Texas, como lo demuestra el acta 3396, donde se lee que fue parido en el Hospital Municipal de McAllen.

Por si fuera poco, igual lo han acusado de cometer delitos electorales y por posesión de armas de fuego reglamentarias; de mantener nexos con el gang del narcotráfico y de recibir dinero de la mafia para solventar los gastos de sus campañas políticas.

No obstante, el proteccionismo de Donald Trump a Francisco Javier es una señal clara de que el mandatario gringo no está dispuesto a bajarle ni una rayita a su xenofobia.

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