La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

Las fuerzas locales siguen tiradas en la hamaca, dejando a la presidenta Claudia Sheinbaum todo el trabajo de limpia de los estropicios dejados por la administración estatal del exgobernador, Francisco García Cabeza de Vaca. El Poder legislativo, el Poder judicial y el Poder ejecutivo, no han podido o no han querido, enfrentar en territorio tamaulipeco a este personaje que -se ha probado documentadamente- ha cometido ilícitos en la entidad y en el país.
Con toda la información existente en contra del diputado local panista, Ismael García Cabeza de Vaca, se justificaría legalmente su desafuero para permitir que la justicia lo juzgue. La bancada de MORENA, legislando temas menores, se ha olvidado toda la cauda de excesos de este personaje entre los cuales destaca el lavado de dinero.
El Poder judicial en el caso, no ha atendido su función.
Informes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) vienen descobijando a los hermanos Cabeza de Vaca, como millonarios inexplicables con datos fidedignos; bienes y cuentas bancarias en Victoria, Soto la Marina, Reynosa y Estados Unidos, son la cadena patrimonial -bajo sospecha- que esa dependencia posee de los reynosenses.
Uno de sus más evidentes, movimientos financieros fue el realizado por su contador quien recibió instrucciones para hacer una transferencia monetaria.
Dijo como gobernador, Cabeza de Vaca:
-Deposítale cinco a mi madre.
Así lo hizo, porque así lo entendió, el auxiliar: depositó cinco millones de dólares, cuando el mandato era de ¡cinco mil dólares!
Esa transacción descubrió el hilo de una red de lavado de dinero sucio descubierto por Santiago Nieto, entonces titular de la UIF.
Por años, los Poderes locales, han estado cómodamente esperando que la Federación les resuelva sus problemas y les fumigue el escenario. Siguen esperando que les caigan las candidaturas del cielo sin aportar nada a la IV T y su Segundo Piso, para amacizar su proyecto en Tamaulipas; ni por asomo, meten mano para defender al gobernador Américo Villarreal Anaya, pero eso sí: reclaman su bendición para que les permita protagonismo en el 2027.
Hoy más por una necesidad estratégica de la presidenta Claudia Sheinbaum, que por defender a las corrientes tamaulipecas morenistas, ha sacado a la luz la protección del gobierno norteamericano al prófugo de la justicia mexicana, Francisco García Cabeza de Vaca, entre otros muchos que han delinquido en México y se escudan con su doble nacionalidad u otras triquiñuelas, para no ser extraditados a nuestro país.
Sí: mientras Tamaulipas duerme, la presidenta se desvela, y opone a la postura de Trump una política de similar manufactura; casi casi: entregaré a quien quieres, si entregas a los que quiero.
Ahora los Cabeza de Vaca se convierten, por la agudeza de la presidenta, en monedas de cambio.
¿Por qué no ayudarle a la presidenta desde Tamaulipas?