La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

La traición de los diputados locales, Leticia Vargas Álvarez, Nancy Ruiz Martínez y Jesús Suárez Mata -se sumaron a la bancada del PAN en la coyuntura más difícil para la IV T en Tamaulipas, en marzo del 2022- desmanteló la mayoría de MORENA en el Congreso local tamaulipeco y derivó en el blindaje impidiendo llevar a la cárcel al exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca.
Fue la aviesa conjura contra el pueblo de Tamaulipas y el retroceso democrático más doloroso que se recuerden en la historia reciente de la entidad.
Dieron la espalda al partido que les brindo su confianza y les entregó la potencia necesaria para la obtención de las curules.
Nada de eso les importó.
La legisladora Leticia Vargas, de una modesta estética para damas en una colonia popular donde laboró toda su vida, pasó a ser parte de la clase política mimada por el PAN y el entonces gobernador Cabeza de Vaca.
Para coronar su censurable actitud, hoy es regidora por el PAN en la administración municipal de Erasmo González Robledo.
Ruiz Martínez una desconocida y gris ciudadana, se convirtió en una petulante diputada bendecida por la capilaridad social impulsada por la IV T.
Y Suárez Mata, un gris líder petrolero que apenas articula palabra, fue seducido por los fondos del gobierno cabecista para cambiar de bando sin el menor rubor.
La puñalada al partido que los arropó, fue orquestada por su jefe político: Adrián Oseguera Kernion. Cobró por todo ese paquete de favores de esa pequeña bancada, que siempre estuvo en su órbita.
Oseguera ya encarrerado, participó en la demolición del liderazgo congresal del diputado reynosense Armando Zertuche Zuani. Desde ese tiempo, Armando vio disminuida su presencia en la legislatura.
Todo operado con recursos del PAN, que hacía llegar a los diputados facciosos, Gastón Arriaga Lacorte, sujeto vinculado estrechamente al Truco Verástegui.
Esa cara de inmoralidad amacizó la red de poder del exgobernador y le permitió crear un poder transexenal que no se había visto en décadas.
Obviamente: esos movimientos orquestados desde Madero, achicó el poder del gobernador Américo Villarreal Anaya, que se vio maniatado por el Congreso y particularmente por sus compañeros de partido que le dieron la espalda por órdenes de AOK.
Ante el escenario que se ha configurado en el sur, la banda de Oseguera sueña con regresar a la alcaldía y obtener su jubilación.
¿Quién forma parte del equipo de Adrián?
Está más que listo: Gastón Arriaga, Leticia Vargas, Nancy Ruiz y Jesús Suárez Mata.
Muchos sufrimientos han provocado a la administración de Villarreal Anaya. Inhibieron el despliegue de un proyecto alternativo, al panismo patrimonialista fronterizo; torcieron a MORENA-TAM antes de su expansión y pudrieron el partido del cual se sirvieron a manos llenas.
Ya festinan su regreso.