-Malos resultados en Medio Oriente ha provocado baja en índice de aprobación
-Le urge recuperar su imagen ante la cercanía de la elección intermedia de noviembre
-Apoderarse de la isla y combatir narcos mexicanos serían acciones a seguir de inmediato
H. Matamoros, Tamaulipas.-Tomando en cuenta que los resultados militares en Medio Oriente no son los esperados por el presidente de los Estados Unidos DONALD TRUMP, el gobierno de la Cuarta Transformación debería analizar detenidamente la nueva Estrategia Nacional para el Control de Drogas 2026 orientado detener el tráfico de fentanilo y golpear a los cárteles de la droga mexicanos.
En efecto, el conflicto bélico Estados Unidos-Israel en contra de la República Islámica de Irán ha mermado significativamente la aprobación ciudadana del inquilino de la Casa Blanca, principalmente por el alto costo de la gasolina y la natural inflación que impacta la economía de millones de familias en la Unión Americana.
En consecuencia y ante la cada vez más cercana elección intermedia de noviembre próximo, el presidente TRUMP está urgido de recuperar la confianza de los votantes norteamericanos para mantener el control político en la Cámara de Representantes que actualmente ejerce la mayoría legislativa republicana.
Por lo tanto, no resulta nada extraño que el Tío Sam inicie hostilidades económicas, policiales o militares en la isla de Cuba y en la República Mexicana, bajo el argumento de eliminar la dictadura cubana y a los cárteles de la droga que operan en distintos territorios de México.
La exigencia de una cooperación “robusta y sostenida” y el fracaso del gobierno de la Cuarta Transformación para someter a la delincuencia organizada, es una combinación altamente peligrosa que podría afectar seriamente la defensa a la soberanía nacional que pregona la presidente CLAUDIA SHEINBAUM PARDO.
Tras etiquetar a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas y el fentanilo como arma de destrucción masiva, la Estrategia Nacional para el Control de Drogas 2026 contempla agregar al uso de la fuerza policial, las fuerzas armadas y el Título 50 que invoca la guerra.
Sin dejar de reconocer que el gobierno del país de las barras y las estrellas poco, muy poco o nada hace para detener la distribución de la droga que cruza sus fronteras ni tampoco programas de salud orientados a combatir la drogadicción, la administración de DONALD TRUMP planea golpear la cadena de suministro en su raíz para desmantelar los laboratorios clandestino de fentanilo y metanfetamina, antes que esas sustancias ilícitas crucen la frontera sur de los Estados Unidos.
Al margen del derecho internacional y la soberanía de las naciones, lo cierto es que la potencia mundial del norte no requiere de esfuerzo exhaustivo para hacer valer las decisiones de su política interna, lo mismo en la isla caribeña que en la geografía azteca.
Cuestión de recordar y analizar lo sucedido en los primeros días del año en curso, cuando tropas militares incursionaron en Venezuela para arrestar y sustraer al presidente de ese país sudamericano, en un operativo que un duró más de una hora.
Desde esa óptica-legal o no-y a pesar de que “un soldado en cada hijo te dio”, el gobierno del segundo piso de la Cuarta Transformación no está en condiciones de enfrentar al país más poderoso del planeta, a pesar del fracaso para someter al pueblo iraní “en un par de semanas”.
Bravuconería o no, no debiera desestimarse la postura del presidente DONALD TRUMP al afirmar que si México no hace su trabajo para neutralizar y aniquilar a los cárteles de la droga “lo haremos nosotros”.
Del mismo modo, en Palacio Nacional es prioridad analizar y evaluar la exigencia de pruebas al Departamento de Justicia de los Estados Unidos, como condición para proceder a la detención provisional con fines de extradición al gobernador con licencia del estado de Sinaloa, RUBÉN ROCHA MOYA, y nueve funcionarios morenistas acusados de delitos asociados al tráfico de estupefacientes.
Si no se cumple la solicitud yanqui contemplada en el Tratado de Extradición entre México y los Estados Unidos, la justicia estadounidense utilizará todo el aparato gubernamental para llevar a los presuntos culpables hasta el tribunal neoyorquino que los reclama.
Insistir en la soberanía nacional, en que ninguna potencia nos dirá como gobernar, o que si la solicitud de extradición en un simple papel sin valor, son posturas propias de una retórica gubernamental, máxime que los personajes reclamados forman parte del actual grupo político en el poder, por lo que, arrestarlos y extraditarlos será un duro golpe para el morenismo y su slogan de no robar, no mentir y no traicionar.
Obviamente, la situación política para la 4T se complicaría si el gobierno de los Estados Unidos decide entregar a la Secretaría de Relaciones Exteriores de México una segunda solicitud de extradición de otros personajes ligados a la actividad o apoyo de los cárteles de la droga.
Ni hablar
DESDE EL BALCÓN:
I.-Pues sí, efectivamente, ante el fracaso militar en Medio Oriente y la proximidad de la elección intermedia en la Unión Americana, al presidente DONALD TRUMP le urge incrementar su devaluada popularidad ante el electorado yanqui. Cuba y México serían sus opciones.
Y hasta la próxima.