Columna Rosa, sólo para Mujeres.
Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.
El Gobierno de la Ciudad de México, impulsa la creación del Centro de Educación Comunitaria y Cuidados para la Infancia Migrante “Ángel Bolaños Sánchez”.
Este proyecto busca atender a menores alojados en las Casas de Asistencia a la Movilidad Humana, donde el promedio de edad de los hijos de migrantes ronda los ocho-nueve años, aunque alrededor de 35 bebés tienen menos de seis meses.
Nombrado en honor al defensor de derechos humanos “Ángel Bolaños Sánchez”, el centro ofrecerá educación inicial, cuidados integrales, estimulación temprana y apoyo psicosocial, integrando a la comunidad local para fomentar inclusión y desarrollo infantil.
Actualmente, el programa se encuentra en la fase de planeación y licitación inicial, con anuncios oficiales en abril de 2026 y proyecciones de inauguración para finales de año.
Se prevé una inversión de 50 millones de pesos, con infraestructura para 200 niños, incluyendo aulas, ludotecas y áreas de lactancia.
Los retos principales incluyen la saturación de las casas de asistencia por el flujo migratorio centroamericano y haitiano, la falta de personal especializado en trauma infantil —solo el 40% de los cuidadores tiene formación en desarrollo temprano— y la coordinación interinstitucional con el DIF capitalino y la Secretaría de Educación.
Además, persisten barreras logísticas como la inestabilidad familiar de los migrantes y la necesidad de protocolos bilingües para lenguas originarias.
En contraste, Tamaulipas no cuenta con un programa idéntico bajo el Gobierno de Américo Villarreal Anaya (AVA).
Sin embargo, existe el “Programa de Atención Integral a la Niñez Migrante” impulsado por el DIF estatal desde 2024, que ofrece albergues temporales y talleres educativos en Reynosa y Matamoros, beneficiando a unos 500 menores anualmente.
Esta iniciativa está enfocada más en repatriación y salud básica que en educación comunitaria sostenida, sin un centro dedicado como el de CDMX. Por lo que sería una excelente iniciativa por parte del gobierno de Tamaulipas.
Por otro lado la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) ha intervenido a través de su rector Damaso, mostrando apoyo en un foro que se llevó a cabo anteriormente, donando diferentes tipos de materiales didácticos, mientras estudiantes de Psicología y Educación de la Facultad de Ciudad Victoria realizan voluntariados en albergues, con unos 50 participantes en brigadas de estimulación cognitiva.
Cabe mencionar que estos esfuerzos resaltan la urgencia humanista de priorizar la infancia migrante como derecho fundamental.
Se debe urgentemente intervenir en su educación y cuidados, no solo para reparar vulnerabilidades, sino para sembrar esperanza en sociedades inclusivas, recordándonos que cada niño, independientemente de su origen, merece un futuro digno.