Palabras libres

Por Edgar Joel Yépez Ibarra

Siempre será un privilegio y un placer escuchar o leer a los genuinos humanistas, a los que trascienden por su forma de amar la vida, de aportar lo que tengan o lo que puedan para que el mundo esté mejor. Abrazan con sus palabras y hacen poesía con sus actos. Pacifican la vida con su cultura, educación y valores, alimentan el espíritu y fortalecen la humanidad.

Hace unas horas leí que en Monterrey, el Club Rotario hizo entrega de Reconocimientos a la Responsabilidad Social “Dr. Carlos Canseco González”, Medalla que otorgan a líderes plenos de humanismo y entrega a la sociedad y que sus acciones impactan en educación, salud y desarrollo comunitario.

En el rubro de Educación – Cultura, Blanca Maíz García, altruista de corazón, fue reconocida por su trayectoria dedicada a la Educación Especial, brindando con su saber y entrega mayores oportunidades de inclusión para personas con discapacidad.

Al recibir el reconocimiento nos regaló la siguiente belleza de palabras:

 “La verdadera grandeza no está en lo que se acumula, sino en lo que se da; lo recibo con humildad y como parte de un legado de amor y servicio”.