A MI MANERA
Por Tello Montes
-Tamaulipas, blinda salud.
-Talento tamaulipeco que sí da orgullo.
Cuando no hay cómo tumbar el trabajo de un gobierno, entonces aparecen los de siempre: los que viven del escándalo, del encabezado tramposo y de la nota amarillista.
Eso fue, palabras más, palabras menos, lo que dejó claro el alcalde Beto Granados al responder al caso de Luis Garduño. Y lo dijo sin rodeos: esa persona ya no trabaja en el Ayuntamiento de Matamoros. Fue dado de baja desde diciembre de 2025 por abandono de trabajo y, todavía más claro, firmó su finiquito el 8 de enero de 2026. Punto.
Entonces aquí la pregunta es obligada:
¿por qué insisten en querer embarrar al gobierno municipal con un hecho cometido por alguien que ya no formaba parte de la administración?
La respuesta parece sencilla: porque ya no saben cómo pegarle al Ayuntamiento.
Y cuando no se puede cuestionar la chamba, se recurre al lodo. Se tuerce la información, se acomoda el dato y se vende la idea de un vínculo que, según la postura oficial del municipio, ya no existía. Así operan los amarillistas: no informan, envenenan.
Beto Granados hizo bien en marcar distancia, pero también en lanzar la advertencia: no descarta proceder legalmente contra publicaciones amarillistas que manejaron el tema de manera equivocada. Y qué bueno. Porque una cosa es la crítica, y otra muy distinta es la calumnia disfrazada de noticia.
En política se vale golpear, pero con verdad.
Lo demás ya no es periodismo: es guerra sucia.
Beto aclaro que es falso en torno a que Miguel Garduño, detenido en Estados Unidos el fin de semana, seguía fungiendo como director de Servicios Públicos en el Municipio.
EN OTRO TEMA…, Mientras en otros estados prenden focos rojos, en Tamaulipas hay un dato que pesa: cero casos de sarampión y una cobertura de vacunación del 98.5%.
No es casualidad. Es resultado de un sistema que está funcionando y de un personal de salud que no baja la guardia.
El gobernador Américo Villarreal lo dijo claro: aquí hay una cadena de atención que va desde la prevención hasta la recuperación, con enfoque humano, pero también con eficiencia y resultados.
Y ese reconocimiento no es menor. Detrás de esas cifras hay décadas de servicio, como las de enfermeras y médicos que han entregado literalmente su vida al cuidado de los demás.
Porque al final, más allá del discurso, lo que cuenta es esto:
un estado que previene, que atiende y que hoy puede decir —con números en la mano— que va un paso adelante en salud.
Aquí no hay improvisación… hay trabajo sostenido.
Y PARA CERRAR…, Cuando hay talento, disciplina y respaldo, los resultados llegan. Y esta vez, la niñez tamaulipeca lo volvió a demostrar en grande.
Tres alumnos de primaria pusieron en alto el nombre de Tamaulipas en la Olimpiada Nacional de Matemáticas, al conseguir una medalla de plata y dos de bronce, con el acompañamiento académico de la UAT.
No es un logro menor. Es una señal clara de que en Tamaulipas sí hay madera, capacidad y futuro, cuando se apuesta en serio por la educación y por el talento desde temprana edad.
Ahí está también el mérito de la UAT, que no solo forma profesionales, sino que además impulsa a nuevas generaciones que ya empiezan a destacar a nivel nacional.
Lo que pasó en esta olimpiada no solo habla bien de los estudiantes. También confirma que, cuando universidad, maestros y familias jalan parejo, Tamaulipas puede competir y brillar donde realmente importa: en el conocimiento.