Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Ni rumores ni grillas de café. En Matamoros
se ha dado una cadena de episodios que, juntos, dibujan una pesada
sombra sobre la honorabilidad del gobierno de Alberto Granados Fávila.
Hay amigos “incomodos” o colaboradores detenidos con droga, en tanto
que, en el ambiente aparece otro episodio: El de la visa gringa del edil,
presuntamente cancelada por sus relaciones peligrosas.
Es un individuo de controversia. Hay quienes afirman que el título que
detenta es “patito” y ha comprado varios.
Presume uno: Es licenciado en Administración por decreto de la SEP
que data de 2025. Se le habría otorgado por sus conocimientos como
autodidacta según el acuerdo presidencial 02/04/17.
El último escándalo es la detención en los Estados Unidos, de un
colaborador, Luis Miguel Garduño Castañeda, en apariencia Director de
Servicios Públicos, cargado con once kilogramos de cocaína.
Con un simple boletín el señor Granados quiso salir del problema: El
interfecto fue renunciado hace tres meses. Ya no era funcionario. Pero lo
fue desde el inicio de la administración. Trata de utilizar el guión de siempre,
libreto de emergencia, como si fuera suficiente para borrar la mancha.
El asunto no es si seguía en la nómina o no, sino por qué elementos con
ese perfil orbitan cerca del poder municipal. Su imagen se va convirtiendo
en una pesada loza para el partido Morena, que lo postuló, cuando estamos
a poco más de un año de los siguientes comicios.
Otro dato periodístico afirma que, en los tiempos en que Granados
fungía como jefe de Bienestar Social del municipio, fue detenido con droga
su secretario particular, Rodrigo Iván “N”, en situación que jamás aclaró.
Y todavía, sin pena alguna, Granados espera que el guinda le refrende
la confianza de una reelección.
En enero de 2025 fue aprehendido Edgar Alejandro “V”, otro del círculo
íntimo de José Alberto Granados. Tan cercanos como que la esposa del
detenido y su hermano formaban parte del equipo del ayuntamiento, como
lo aceptó públicamente.
No pocas voces han exigen que la “operación enjambre” de Omar
García Harfuch haga acto de presencia en la tres veces H. Matamoros.
Demasiadas casualidades y aclaraciones y excusas inútiles que dan
lugar al sospechosismo. La imagen ante la opinión pública se deteriora cada
vez más. Al ciudadano común no se le quita la idea que el jovenazo ex
diputado está muy cerda de grupos “malos”.
Y está el incidente de hace exactamente un año -18 de abril de 2025-,
en que la prensa fronteriza publicó, con elementos, que el alcalde fue
retenido toda una noche en el cruce con los Estados Unidos y, al final,
regresado a México sin su visa.
El presidente respondió que se trató de una “revisión de rutina”, pero no
se sabe que haya cruzado al vecino país en los últimos 12 meses. Ha
enviado representantes a eventos binacionales.
Nunca aclaró, silencio que se hace más sospechoso y merma, erosiona
la credibilidad de Morena de postular a puros candidatos honorables por
aquello de “no somos iguales”.
¿Afectará la votación del partido y su alianza en 2027 y 2018? Sí. Son
expedientes que servirán de munición perfecta para los opositores, como el
PAN, que perfila postular a la ex presidenta Leticia Salazar Vázquez.
En los tiempos de la comunicación rápida, las elecciones se ganan o se
pierden mucho por el clima de opinión, el humor social, el castigo silencioso
que las masas guardan hacia el eslabón de autoridad más cercana, que son
los alcaldes.
Sería bueno que el partido parara oreja. El problema no es cuantos
ingresen a los penales, ni si cobran o no en el municipio, es el tufo a
descomposición que despide el jefe edilicio, su administración, que no se
podrá quitar durante el resto del trienio.
Debe entender el jovenazo que, por más boletines que saque, en junio
del 2027 los votantes terminarán tapándose la nariz en las urnas.
Si desde ciudad Victoria no limpian la casa fronteriza, Matamoros puede
convertirse en el primer aviso de que la marca Morena también se desgasta,
y que la impunidad, venga de donde venga, termina cobrando facturas.
Están a tiempo de evitar un colapso mayor en una de las principales
plazas electorales.
Digamos ahora que una paisana, Frida Denisse Gómez Puga, logró
colocarse entre las 25 mujeres mejor calificadas para aspirar a una
consejería nacional del INE. Se quedó en el camino Nohemí Arguello Sosa
que llegó a la lista de las cien más sobresalientes.
Nada alcanzaron María Guadalupe Pumarejo Delgado y René Osiris
Sánchez Rivas, pese a que este tiene años metido en el Tribunal Electoral
de Tamaulipas.
Por el campus de la UAT, se otorgará el doctorado Honoris Causa al Dr.
David Kershenobich Stalnikowitz, secretario de Salud federal, por su
contribución al desarrollo del conocimiento académico e investigación.
Así lo aprobó la Asamblea Universitaria a propuesta del Rector Dámaso
Anaya Alvarado, quien dijo que es el más alto reconocimiento que otorga la
casa de cultura y se confiere por trayectoria académica, profesional y
humana, al contribuir de manera excepcional al conocimiento y progreso de
la sociedad.
Lunes de sesión del Congreso del Estado a las 12:00 horas luego de
múltiples reuniones de comisiones.