Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- La apuesta energética de Tamaulipas da un giro hacia la
transición sustentable con el anuncio del inicio de construcción de dos plantas
solares en la zona industrial de Altamira, un proyecto que busca responder a la
creciente demanda eléctrica y fortalecer la confiabilidad del suministro en uno de los
corredores económicos más relevantes del noreste de México.
El secretario de Desarrollo Energético de Tamaulipas, Walter Julián Ángel Jiménez,
confirmó en entrevista que los proyectos, encabezados por las empresas Soladic y
Cúbico, han superado la fase regulatoria tras la obtención de permisos federales
entre diciembre y enero, lo que permitirá iniciar obras durante el presente año.
“En este año se comienza la instalación de los dos proyectos. A unos se les
entregaron los permisos en diciembre y a otros en enero. Ya están afinando detalles
que corresponden a la federación”, explicó el funcionario, al precisar que los
trabajos podrían arrancar antes de concluir el primer semestre o, en su defecto, en
semanas posteriores.
El calendario proyectado es ambicioso pero factible. Según el titular energético, la
naturaleza de las plantas fotovoltaicas permite tiempos de construcción
relativamente cortos. “No son instalaciones de larga duración; un año sería más que
suficiente. El próximo año estarían en proceso de culminación o en fase de
pruebas”, sostuvo.
El impacto de estas centrales se concentra en un punto crítico: la confiabilidad del
sistema eléctrico. Altamira, junto con Reynosa y Nuevo Laredo, encabeza los
niveles de intensidad energética en el estado, lo que implica una presión constante
sobre la infraestructura existente. “El principal beneficio es la confiabilidad. Va a
ayudar mucho a la generación de capacidad instalada para la industria y el sector
doméstico”, afirmó Ángel Jiménez.
Uno de los elementos técnicos clave es la incorporación de sistemas de
almacenamiento energético, diseñados para desplazar la electricidad generada
hacia las horas de mayor consumo. Esta capacidad resulta estratégica en una
región donde la demanda se concentra en periodos específicos del día,
particularmente por la actividad industrial.
Datos oficiales ubican el crecimiento de la demanda energética en Tamaulipas en
un 4.07%, por encima del promedio nacional, lo que evidencia un dinamismo
económico que exige infraestructura moderna. “Tenemos cerca de 5 mil megas de
demanda instantánea. El reto es reducir la intensidad energética en ciudades como
Altamira, Reynosa y Nuevo Laredo para mejorar la confiabilidad”, detalló el
funcionario.
A nivel local, el proyecto de la empresa Cúbico México proyecta una inversión de
entre 120 y 150 millones de dólares, con la creación de entre 500 y 700 empleos
durante la fase de construcción. La iniciativa contempla la instalación de un parque
fotovoltaico sobre una superficie aproximada de 250 hectáreas en la zona portuaria
de Altamira, consolidando al municipio como un nodo estratégico en la generación
de energía limpia.
El desarrollo no solo implica beneficios laborales temporales, sino también la
apertura de oportunidades permanentes en operación y mantenimiento, además de
un efecto multiplicador en la economía regional.
El gobierno estatal ha insistido en que esta transición hacia energías renovables no
solo responde a compromisos ambientales, sino a una lógica de competitividad. La
disponibilidad de energía confiable es un factor determinante para atraer inversión
industrial, especialmente en sectores intensivos en consumo eléctrico.
Con estos proyectos, Tamaulipas busca posicionarse por encima de la media
nacional en capacidad energética y resiliencia del sistema, en un contexto donde la
demanda continuará creciendo de la mano de la expansión industrial.