Por Julio Manuel Loya Guzmán
Cd. Victoria, Tamaulipas.— Bajo acusaciones de albazo legislativo y censura parlamentaria, la bancada de Morena en el Congreso de Tamaulipas aprobó el llamado “Plan B” de la Reforma Electoral, en medio de maniobras que impidieron la participación del coordinador del PAN, Gerardo Peña Flores.

La sesión, convocada de forma expedita, transcurrió con un formato de debate previamente acordado que contemplaba seis oradores —tres a favor y tres en contra—. Sin embargo, al llegar al quinto turno, el presidente de la Mesa Directiva, Sergio Ojeda, declaró el tema “suficientemente discutido”, cortando de manera anticipada el intercambio de posturas y dejando sin voz al último orador inscrito, el legislador panista.

El episodio escaló durante el apartado de asuntos generales. Peña Flores volvió a registrarse para fijar su posicionamiento sobre la reforma —identificada por la oposición como parte del “Plan B” electoral—, pero la bancada de Morena optó por abandonar el recinto, rompiendo el quórum y forzando la cancelación de la sesión.

Con ello, el coordinador panista fue bloqueado por segunda ocasión en el mismo día.
Legisladores de oposición acusaron que la mayoría utilizó de forma discrecional las reglas parlamentarias para acelerar la aprobación de una reforma de alto impacto político-electoral, evitando deliberadamente el contraste de ideas y el debate en tribuna.

En los corrillos del Congreso, versiones apuntan a que la decisión no fue casual. La intervención de Peña Flores era considerada una de las más fundadas y estructuradas frente a una reforma que ha generado controversia a nivel nacional por sus implicaciones en el sistema electoral.