A MI MANERA

Por Tello Montes

Hay que tener cara… y de sobra.

Ahora resulta que el PT anda dolido. Que se sienten abandonados. Que no los valoran. Que su “lealtad” no ha sido reconocida.

¿Lealtad?

¿De cuál están hablando?

¡Hay Arsenio!… antes di que te hablan.

Porque si de algo no se pueden quejar… es de falta de memoria.

La “T” que cargan ya no es de Trabajo.

Es de traidor… y bien marcada, como fierro en el cuero.

Porque cuando llegó la hora de la verdad —no del discurso, no del micrófono, sino del voto— le dieron la espalda a la presidenta Claudia Sheinbaum.

Y no en cualquier tema…

En la madre de todas las reformas: la revocación de mandato.

Ahí, donde se mide la lealtad de verdad.

Ahí donde no hay maquillaje ni discurso que alcance.

Y ahí… se rajaron.

Pero hoy salen a decir que los abandonaron.

No, señores… no nos hagamos.

A ustedes no los dejaron… ustedes se bajaron solos.

Y todavía se dan el lujo de lanzar advertencias:

que si pueden competir solos, que si traen estructura, que si van a dar la batalla en 2027…

¿Con qué?

Porque en política no basta con hacer ruido.

Se necesita fuerza real… votos… arrastre… territorio.

Y el PT, fuera de la sombra de Morena, queda exactamente en lo que es: un partido que estira la mano… pero no llena la urna.

Amenazar sin pólvora es puro teatro.

Dicen que fueron clave en triunfos pasados…

Puede ser.

Pero una cosa es sumar… y otra muy distinta es cargar la elección.

Y el PT nunca ha sido locomotora…

apenas vagón.

Por eso hoy su reclamo suena más a berrinche que a diagnóstico.

Más a presión que a realidad.

Porque cuando muerdes la mano que te sostiene…

no esperes que después te la vuelvan a ofrecer.

Así de simple.

Y así de crudo.

Primero traicionan… y luego se victimizan.

Esa es la verdadera marca que traen.

EN OTRO TEMA…, No todo en gobierno se presume con discursos; también se acredita con resultados. Y ahí está el caso de ATCOM, la aplicación desarrollada por la Secretaría de Administración de Tamaulipas, que ganó en el Senado el premio u-GOB 2025 en transformación y gobierno digital.

El reconocimiento no es menor. Premia una herramienta que agiliza compras públicas, automatiza contratos, ordena proveedores y fortalece la verificación de información. En pocas palabras: menos burocracia, más control y más transparencia.

Bajo el gobierno de Américo Villarreal Anaya, Tamaulipas empieza a demostrar que modernizar la gestión pública no es discurso de aparador, sino una ruta para hacer más eficiente al gobierno y cerrar espacios a la opacidad.

Porque cuando la tecnología se pone al servicio de la administración, no solo se ahorra tiempo: también se le da más seriedad al manejo de lo público.

POR OTRA PARTE…, En Reynosa, la Universidad Autónoma de Tamaulipas está apostándole en serio al conocimiento especializado, la investigación y la formación de alto nivel, con maestrías y un doctorado en áreas que hoy pesan en el desarrollo real de la región: alimentos, ingeniería, criminología, análisis clínicos y ciencias biomédicas.

No se trata solo de ofertar posgrados por cumplir. Se trata de preparar capital humano para donde más urge: la salud, la industria, la justicia y la ciencia.

Desde la UAMRA, la UAT está formando especialistas e investigadores con perfil técnico, académico y social, capaces de responder a problemas concretos y no solo de colgarse un título.

Ahí está la apuesta: laboratorios, conocimiento y preparación de alto nivel para empujar la innovación desde el norte de Tamaulipas.

PARA CERRAR…, Beto Granados fue a la Campestre del Río I, escuchó a los vecinos y les llevó buenas noticias: ese sector cerrará con una inversión total de 29 millones de pesos.

Entre las obras destacan pavimentación, drenaje sanitario y una cancha de fútbol rápido gestionada ante el gobierno de Américo Villarreal Anaya y la SEDATU.

Lo importante no es solo la cifra, sino el mensaje: un sector que antes estaba en el olvido hoy empieza a ser atendido.

Y eso, para los vecinos, ya se nota en hechos, no en promesas.