Golpe a golpe
Por Juan Sánchez Mendoza
El ‘Plan b’ de la reforma electoral, aprobada en lo general en la Cámara baja, afecta la ‘funcionalidad’ del Instituto Nacional Electoral (INE). Y por supuesto, de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs), puesto que implica la reducción a sus presupuestos, obligándolos a una severa reestructuración orgánica en que habrán de prescindir de servicios innecesarios, pero también necesarios.
Durante décadas, la jerarquía de esas instituciones gozó de privilegios al amparo de la ley, mientras los empleados operativos de base, transitorios y/o extraordinarios, cotidianamente ‘se han partido la madre’ en la calle, o tras un escritorio (en el mejor de los casos) percibiendo salarios infames.
Así que a la base trabajadora no le impactaría el recorte.
Pero sí a los consejeros del INE, que justifican su rechazo al ‘Plan b’ con un documento comparativo, en cuanto a la instalación de casillas, el padrón electoral, resultados electorales, equidad en la contienda y
+ Instalación de casillas.
En la actualidad existen cinco vocalías en cada una de las 300 Juntas Distritales y cada uno realiza diferentes funciones. Se encargan de la actualización de secciones electorales, hacer recorridos para ubicar dónde instalar casillas, diligencias para que la ciudadanía preste sus domicilios, y capacitan a las y los funcionarios que cuentan los votos el día de la jornada electoral, dando confianza, certeza y eficiencia a la elección.
Con la reforma desaparecen los cinco vocales y se queda uno sólo con todas las tareas. Reducen el tiempo para la capacitación de las y los funcionarios. Los recortes implican deshacerse del Servicio Profesional Electoral Nacional, cuyos integrantes son capacitados y evaluados constantemente.
Esto les afecta directamente a los ciudadanos porque podría aumentar la ausencia de funcionarios de casilla, imposibilitando el voto universal, libre y secreto.
Pero también existe el riesgo de anular una elección si no se instala el 20 por ciento de casillas en un distrito.
+ Padrón electoral
Hoy, el Instituto Nacional Electoral tiene cerca de 900 módulos en donde se emiten credenciales para la población mayor de 18 años y, a través de los consulados, los mexicanos que viven en el extranjero pueden contar con esa identificación. Los datos permiten actualizar el Padrón Electoral para que la ciudadanía tenga el derecho a la identidad y a votar con certeza y confianza.
Con la reforma se establece que exista sólo un vocal operativo responsable de la actualización y depuración del Padrón Electoral y la Lista Nominal de Electores, y que los módulos se instalen en inmuebles de dominio público, como escuelas o centros de salud, los datos de millones de personas estarían en lugares propiedad del gobierno.
Además, plantea que la Secretaría de Relaciones Exteriores valide la información del Listado Nominal de Electores en el Extranjero y se permita el voto con pasaporte o matrícula consular.
Esto afecta a la ciudadanía
a) En la actualización y depuración del Padrón Electoral y Lista Nominal, así como la emisión de la Credencial para Votar.
b) Genera incertidumbre de saber si existe disponibilidad de espacios públicos.
c) Viola la autonomía del INE al permitir que la SRE valide la Lista Nominal de Electores Residentes en el Extranjero; y
d) Estarían en riegos los datos personales de la ciudadanía.
+ Resultados electorales
Hasta ahora, los funcionarios de casilla cuentan los votos y llenan varias actas, después los Capacitadores Asistentes Electorales los apoyan en el traslado de paquetes electorales. En la noche de la jornada electoral se tiene el conteo rápido y el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP); y los cómputos distritales comienzan el miércoles siguiente al día de la elección.
Lo que cambia, al entrar en vigor la reforma, es que: habrá un acta única por elección; que los cómputos distritales comiencen el mismo día de los comicios, pero no elimina el PREP, por lo que habría dos sistemas simultáneos de resultados, lo que no reduce costos ni procesos. Además, elimina la facultad de los Capacitadores Asistentes Electorales de apoyar a los funcionarios de casilla en el traslado de paquetes electorales.
También afecta al INE en cuanto al Servicio Profesional Electoral y su rama administrativa que son trabajadores capacitados y profesionales que, de 2014 a la fecha, han organizado 330 elecciones federales, locales, de participación ciudadana y de elección interna de partidos.
Y es que la reforma contempla reducir un 84.6% al Servicio Profesional Electoral y desaparecer la rama administrativa. Con ello se modifica la estructura del INE y se vulnera su autonomía e independencia.
Correo: [email protected]