A MI MANERA

Por Tello Montes

A ver… las cuentas están claras.

Claudia Sheinbaum ya puso sobre la mesa lo que muchos intuían: 4 mil millones de pesos entregados a 45 mil productores. No es discurso, es dinero. Contante y sonante.

Y aun así… siguen los bloqueos.

Entonces la pregunta es inevitable —y legítima—: ¿qué más quieren?

Porque aquí ya no estamos hablando de abandono. Al contrario. El gobierno federal ha respondido con apoyos directos por la caída del precio del maíz, ha buscado acuerdos con compradores, ha mantenido el diálogo abierto desde la Secretaría de Gobernación y ha evitado romper la mesa, precisamente para no afectar a terceros.

Pero hay un grupo —minoritario, dice la presidenta— que insiste en cerrar carreteras, en presionar, en tensar la cuerda.

Y ahí es donde el tema deja de ser agrícola… y empieza a oler a otra cosa.

Porque cuando ya hay apoyos, hay acuerdos en marcha y el diálogo sigue abierto, los bloqueos dejan de ser protesta legítima y se convierten en estrategia de presión.

O peor: en chantaje.

Claudia, sin rodeos, los desnudó: sí hay apoyos, sí hay atención… pero también hay quienes no quieren acuerdos, quieren más.

¿Más cuánto? ¿Más para quién? ¿Y con qué intención?

Porque cerrar carreteras no solo es alzar la voz… es afectar a miles de mexicanos que no tienen nada que ver con el conflicto.

Aquí la línea es clara: el gobierno negocia, pero no puede —ni debe— ceder ante la presión que daña a terceros.

Si ya hubo respuesta… entonces lo que sigue no es bloqueo.

Es definición.

EN OTRO TEMA…, Tamaulipas llenó sus destinos, rebasó expectativas y confirmó que hoy el turismo ya es una de sus cartas fuertes.

Más de 2.3 millones de visitantes retratan un estado en movimiento, impulsado por el ecoturismo y sus Pueblos Mágicos.

Pero no todo fue fiesta: los accidentes carreteros y los ahogamientos mancharon el balance, dejando claro que el reto no solo es atraer turistas, sino garantizarles seguridad.

En paralelo, Américo Villarreal también tuvo que meter mano en otro frente delicado: desactivar con diálogo la amenaza de bloqueos transportistas en la frontera y defender la operatividad de la Rumbo Nuevo, donde asegura que, pese a la percepción, los accidentes van a la baja.

POR OTRA PARTE…, La UAT se metió de lleno al Mundial Social México 2026, pero no con discursos vacíos, sino sembrando ciencia donde más importa: en la niñez.

A través del programa “Amor por la Ciencia”, llevó talleres lúdicos y espacios STEAM a estudiantes de primaria en Ciudad Victoria, apostándole a despertar desde temprano la curiosidad, el pensamiento crítico y el gusto por aprender.

Con investigadores de varias facultades y bajo la visión del rector Dámaso Anaya, la universidad deja claro que formar futuro no solo pasa por las aulas, sino por encender vocaciones desde la infancia. Y al sumarse también como sede regional de la Copa FutBotMx, la UAT confirma que quiere jugar en serio en el terreno de la innovación y la formación de nuevas generaciones.

Y PARA CERRAR…, El DIF Matamoros cerró con saldo blanco su operativo en la Playa Bagdad durante el Festival del Mar 2026, confirmando que la prevención sí da resultados cuando se trabaja con orden y anticipación.

Bajo la instrucción de Ana Ariceaga de Granados, el organismo colocó 4 mil pulseras de identificación a menores, una medida que resultó clave para evitar extravíos en los días de mayor concentración. Aunque se reportaron dos incidentes, ambos fueron resueltos de inmediato y los menores regresaron a sus familias en tiempo récord.

A esto se sumó la operación de los módulos de “Niño Perdido”, que además brindaron atención médica, asesoría jurídica y psicológica, y respuesta rápida ante emergencias. El mensaje es claro: en Playa Bagdad hubo fiesta, hubo orden y hubo cuidado, pero la vigilancia no debe relajarse mientras continúe el periodo vacacional.