Por Julio Manuel Loya Guzmán.
Cd. Victoria, Tamaulipas.— En medio del escrutinio internacional por la crisis de desapariciones en México, la confrontación entre la CNDH y la ONU abrió un nuevo frente de tensión, mientras Reynosa se consolida como uno de los focos más críticos del país por el hallazgo de fosas clandestinas.
La diputada local Eva Reyes González consideró que la postura de la CNDH frente a los señalamientos del organismo internacional podría ser “técnicamente correcta”, aunque advirtió que su sostenimiento dependerá del respaldo político y diplomático que el Estado mexicano logre articular en el ámbito global.
El posicionamiento surge luego de que instancias de la ONU plantearan que la desaparición forzada debe ser reconocida como crimen de lesa humanidad, lo que implicaría mayores obligaciones internacionales para México. En respuesta, la CNDH cuestionó la actualización de cifras y las metodologías utilizadas en dichos informes, lo que, a decir de la legisladora, confirma que el debate está lejos de cerrarse.
“México tendrá que cabildear con otros países para sostener su postura; allá, como aquí, los acuerdos políticos son determinantes”, señaló.
Reyes González subrayó que la intervención de organismos internacionales puede resultar positiva al mantener el tema en la agenda pública y ampliar la discusión más allá del ámbito nacional, al tiempo que visibiliza la problemática en México y América Latina.
REYNOSA, FOCO PERSISTENTE.
En el plano local, advirtió que Reynosa continúa siendo un punto crítico en materia de desapariciones, tras los recientes hallazgos de restos humanos en un cementerio clandestino en la colonia Puerta Sur.
Indicó que las labores de exploración podrían derivar en nuevos descubrimientos, debido a la localización precisa de zonas con posibles inhumaciones ilegales, por lo que se mantienen a la espera de resultados concluyentes por parte de la Fiscalía.
“Existe la posibilidad de encontrar más restos en fosas profundas; ahora toca esperar los resultados oficiales”, apuntó.
La legisladora reconoció el papel de los colectivos de búsqueda, con quienes dijo mantener comunicación constante, y expresó confianza en que la identificación de restos permita a las familias cerrar ciclos de incertidumbre.
“Reynosa sigue siendo un punto crítico. Hoy es más fácil desaparecer a una persona que cometer un homicidio visible; es una práctica que se ha ido normalizando en dinámicas criminales”, concluyó.