Los trabajadores que no lograron entrar en el “rescate” de la Cruz Roja de Tamaulipas del gobernador Américo Villarreal Anaya anunciaron que presentarán una demanda colectiva en contra de la benemérita institución a nivel central, pero desafortunadamente no tienen ninguna base laboral que les permita obtener alguna indemnización económica.
Si bien es cierto que la mayoría de los 183 trabajadores afectados tienen muchos años laborando en “forma voluntaria” en la Cruz Roja de Tamaulipas, cuya condición es precisamente es el principal impedimento para que pueda prosperar la demanda colectiva, según varios abogados laborales que fueron consultados.
Como se recordará, el “rescate” que hizo el mandatario estatal a través de un apoyo extraordinario de 1.6 millones de pesos sólo fue para cubrir dos quincenas que se les adeudaban a los 183 trabajadores, por lo que se requería el apoyo de los funcionarios de la Cruz Roja Mexicana a nivel central para encontrar alguna solución, pero hasta el momento no se ha tenido una respuesta favorable.
Aunque alguna parte del personal operativo fue integrado al Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRU), lo cierto es que quedaron desamparados todos los trabajadores administrativos, algunos de ellos con más de 40 años laborando en la benemérita institución.
La crisis financiera empezó desde que se suspendieron las colectas denominadas “Ayuda para ayudar” que tenía año con año la Cruz Roja Mexicana, en donde las damas voluntarias, encabezadas por la esposa del gobernador en turno, salían a las calles, acompañadas casi siempre con jóvenes que llevaban alcancías o botes para solicitar el apoyo económico de los automovilistas, por lo que estas campañas se conocieron popularmente como “boteo”.
También las damas voluntarias acudían cada año a las dependencias gubernamentales para que los funcionarios y empleados dieran sus aportaciones “voluntarias”, sin embargo, se generaron muchas quejas entre funcionarios porque la cuota espontánea era de 500 pesos como mínimo.
En la actualidad la benemérita institución carece de un verdadero esquema financiero que sufrague los costos de operación que van desde las compras de materiales de curación para prestar los primeros auxilios y la adquisición de medicamentos hasta el pago de salarios y prestaciones de sus trabajadores, por lo que necesariamente requiere de apoyos económicos de parte de las autoridades de los tres niveles de gobierno.
De igual forma, urge que de nuevo se implementen las colectas anuales para obtener parte de los recursos económicos que requiere la Cruz Roja de Tamaulipas para seguir operando y volver a brindar los servicios de emergencia que necesitan las personas que sufran algún accidente o de alguna enfermedad repentina, como podría ser un infarto del corazón o un infarto cerebral.
Por otra parte, el rector Dámaso Anaya Alvarado formalizó un convenio de colaboración con la Universidad de Nottingham, reconocida como una de las 100 mejores instituciones de educación superior a nivel mundial, ya que se ha distinguido por tener uno de los mejores sistemas de enseñanza y sobre todo por los logros obtenidos en sus centros de investigación.
El acuerdo fue formalizado con el vicerrector de Colaboración Internacional de la Universidad de Nottingham, profesor Nigel Mongan, para fomentar la movilidad académica con la participación de docentes y estudiantes de la Unidad Académica Multidisciplinaria (UAM) Reynosa-Rhode.
El convenio tendrá una vigencia de tres años, en cuyo lapso se realizará un intenso intercambio académico, el uso de laboratorios de última generación, se realizarán proyectos en forma conjunta y una estrecha colaboración en investigación.
Las áreas de investigación van desde energías renovables, electromovilidad, telecomunicaciones y fotónica, entre otras, puesto que se busca el mayor beneficio para investigadores, docentes y estudiantes de posgrado.
De esta manera, la UAT se integrará a las redes internacionales de investigación en la búsqueda de fomentar la transferencia de conocimientos y en la generación de soluciones a los retos actuales a través de una perspectiva multidisciplinaria.
En otro tema, muchos de los feligreses católicos que acuden a los templos por la celebración de semana santa reprobaron que Israel haya impedido el pasado fin de semana que el Patriarca Latino de Jerusalén oficiara la Misa de Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro con motivo de la guerra que sostiene con Irán.
Coincidieron con las declaraciones de los obispos mexicanos Ramón Castro Castro y Héctor M. Pérez Villarreal, quienes criticaron que Israel haya impedido está tradición católica milenaria porque no sólo atento contra la libertad religiosa, sino también impidió que millones de fieles en todo el mundo celebrar el inicio de la semana santa.
Respaldan que ambos prelados hayan afirmado que la Iglesia Católica trabaja activamente en la construcción de la paz, en la solución de conflictos a través del diálogo y en encontrar la reconciliación, por lo que la suspensión de la Misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro fue un duro golpe para los feligreses católicos.
Confían en que la celebración de semana santa renueve el espíritu de paz y armonía, sobre todo ahora que el presidente Donald Trump anunció recientemente el fin de la guerra entre Israel e Irán.
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