Por la libre


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Por Edelmira Cerecedo Garcìa.

Hay gobiernos que tropiezan… y hay otros que parecen disfrutar el desastre. Lo de El Mante ya no es curva de aprendizaje: es una caída libre con estilo de burla. Una administración que nació manchada y decidió, con disciplina admirable, mantenerse así. Entre jaloneos internos por el control y un manejo que huele más a negocio personal que a servicio público, el ciudadano quedó como espectador incómodo de una obra mal actuada.
Y en medio del lodazal, el nombre que resuena no es precisamente por eficiencia. Rigoberto Rodríguez Rangel se ha convertido en símbolo de ese cinismo que cobra, acumula y sonríe. Mientras el municipio se encoge, hay quienes expanden su patrimonio como si el encargo público fuera franquicia privada. Casas aquí, propiedades allá… total, el erario parece no tener memoria.

La alcaldesa Paty Chío, por su parte, ha optado por gobernar a golpe de video bonito. Una ciudad con calles rotas, comercios cerrando y familias apretadas no necesita filtros ni música de fondo: necesita dirección. Pero no, la prioridad parece ser la apariencia, no la realidad. La “transformación” se volvió un eslogan incómodo, repetido por un grupo que reniega del pasado… pero actúa como si nunca se hubiera ido.

Diciembre fue la prueba más amarga. El corazón dulce de El Mante su ingenio sobrevivió a medias, pero dejó a sus productores en la orilla: algunos sin pago, otros con papeles que valen menos que una promesa en campaña.

Sin circulación de dinero, sin estrategia clara, sin empatía. Y mientras tanto, la vida diaria convertida en una especie de fanfarria digital que no alcanza ni para maquillar el abandono.

La desconexión es brutal. No se trata de no saber gobernar; se trata de no querer escuchar. De no saber —o no importar— quiénes son esas mujeres que han sostenido la economía informal por años, ni qué colonias están más preocupadas por comer que por discursos. Pero eso sí, un bache tapado se vende como hazaña histórica.

La ironía es deliciosa: quienes hoy se asumen “transformadores” hablan de “los morenistas” como si fueran otros. No niegan sus raíces… pero se espantan cuando se reflejan en ellas. El Mante no está en transición; está en pausa forzada, pagando el costo de un experimento político que priorizó la ambición sobre la capacidad.

UAT: vinculación internacional con enfoque estratégico.

La Universidad Autónoma de Tamaulipas formalizó un convenio con la Universidad de Nottingham, con vigencia de tres años, orientado al intercambio académico, investigación conjunta y uso compartido de infraestructura. Las áreas clave incluyen automatización, energías renovables, telecomunicaciones y fotónica, fortaleciendo la internacionalización y la integración a redes globales de conocimiento.

Salud en Tamaulipas:
avance en infraestructura oncológica.

El gobierno estatal supervisó la modernización del Centro Oncológico en Ciudad Victoria, con un avance del 85% en remodelación y equipamiento. Destaca la incorporación de un acelerador lineal que permitirá tratamientos más eficientes y con menores efectos secundarios para pacientes con cáncer.