La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

El PT no pudo seguir sosteniendo su máscara. Tomó el camino del abismo. Se opuso, abiertamente a la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum y con más énfasis a la concurrencia de la revocación de mandato con las elecciones constitucionales del 2027.
¿Qué hizo a ese partido coincidir con el proyecto político del PRIAN de rechazar la revocación de mandato?
Es evidente: su naturaleza oportunista y conservadora.
Se presume de izquierda; y lo es: sólo en su discurso. En el fondo, siempre ha vivido de las migajas y las canonjías que recibe a cambio de rentar sus siglas.
AMLO lo tuvo siempre muy claro; es mejor tener adentro a una facción del salinismo, que dejarlos afuera cuando aún tenía bajo su control una incierta mayoría de los Poderes del estado.
Es decir: López Obrador marchó con el PT al lado, sabiendo lo que significaba y lo que representaba.
Como exclamó él alguna vez: los traía a mecate corto.
No entregó espacios relevantes en el gabinete federal; no le dio gubernaturas relevantes, aunque sí le ofreció una sobrerrepresentación en el Poder legislativo. Con cuadros morenistas, hizo extensivo en el país al PT; tanto, que le permitió embolsarse la nada despreciable cifra de 670 millones de pesos en este 2026.
¿En qué le afecta al PT la revocación de mandato en el 2027?
En nada.
Le molesta al PRIAN la posibilidad de que la presidenta Sheinbaum esté en la boleta electoral por su evidente arrastre popular que muestra su casi 80 por ciento de aprobación ciudadana. Esa circunstancia, haría más abismal la derrota de la oposición conservadora; menguaría su cosecha electoral al tiempo de galvanizar a MORENA.
Ese escozor se entiende
El PRIAN sería apaleado en los comicios de competir directamente con la presidenta Sheinbaum. Lo saben, por eso se oponen.
¿Qué hay detrás de la negativa del PT, principal beneficiado del resultado de la presencia de Sheinbaum en las elecciones?
Sólo hay una explicación: su convergencia y hermandad con los deseos políticos del PRIAN; eso significa, una abierta fractura de la coalición con MORENA.
¿MORENA aceptará a una entidad que en su esencia lleva ingredientes retardatarios tan fehacientes?
Hasta hoy, la dirigencia morenista y la presidenta han sido condescendientes con el PT y sus actitudes rupturistas.
Todo dentro de la diplomacia y la cortesía políticas.
Ya está acabándose la tolerancia.
Está llegando el tiempo, de jalar la cadena a la letrina.