La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
La situación jurídica del candidato a secretario general de la Sección XXX del SNTE, Ulises Ruiz Pérez, se complicó. La profesora Patricia Guillén Hernández, ratificó y amplió su denuncia ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción; eso significa que, en el transcurso de los tiempos procesales, será citado para declarar en respuesta a los presuntos agravios a la educadora.
Enumera, la posible víctima, los hechos que considera vulneran sus intereses laborales:
1.- Presiones directas o indirectas hacia la víctima para que desista de las denuncias y procedimientos legales iniciados.
2.- Amenazas veladas en el sentido de que, si continua con las denuncias, no recibirá apoyo sindical.
3.- Actos de intimidación utilizando la estructura sindical y relaciones institucionales.
4.- Obstaculización institucional en procedimientos administrativos, laborales y penales iniciados por la víctima.
5.- Intervención indebida para influir en el resultado de procedimientos legales.
6.- Actos tendientes a generar miedo, presión psicológica y desgaste emocional de la víctima.
7.- Actos tendientes a impedir, obstaculizar o influir en denuncias penales y procedimientos legales en curso.
En suma, la profesora Guillén Hernández, demanda a la FECC que, para esclarecer esas conductas, se cite a declarar al dirigente sindical Ulises Ruiz Pérez, toda vez que podrían tipificarse como delitos graves ya que ostenta una representación social.
La carpeta de investigación tiene el número 31/2026.
Corre el tiempo en contra del dirigente magisterial.
¿Qué pasará en la Sección XXX del SNTE con esta circunstancia que tambalea la institucionalidad interna del magisterio tamaulipeco?
¿Cómo saldrá de este embrollo penal -provocado por él mismo- el candidato Ulises Ruiz Pérez?
¿Puede un líder sindical defender a las instituciones patronales y no a sus representados, como lo hace en estos casos el aspirante Ruiz Pérez?
Ante los desafíos que enfrenta Ulises, se le podría caer la candidatura oficial. Se habla en corrillos de su posible sustitución, ante el lento pero progresivo avance de otro candidato: Enrique Meléndez.
Empieza a emerger la sombra de Mariano Lara, que carece de los inocultables negativos de Pérez Ruiz, que a esos hechos de la profesora, añade los malos y millonarios manejos de los dineros de las becas para hijos de trabajadores de la educación.
Ulises ya se le ve como un pretendiente a la Sección, menguado por sus acumulativas pifias ante las crecientes expectativas de Meléndez.
Interesante el melodrama magisterial.