Por José Gregorio Aguilar

Miércoles 25 de marzo del 2026

El secretario general de la Sección 30 del SNTE, Arnulfo Rodríguez Treviño, cuestionó a los padres de familia que han cerrado escuelas para exigir atención a sus demandas, señalando que “los niños no tienen la culpa” y que lo correcto es dirigirse a las autoridades mediante el diálogo. 

Sin embargo, la declaración resulta incongruente, pues en septiembre del 2023 el propio sindicato que él encabeza ordenó un paro de labores y obligó a muchos maestros que no estaban de acuerdo a participar dejando sin  clases   a los alumnos  durante varios días, como parte de las protestas en las instalaciones de la SET para exigir la salida de la entonces titular, Lucía Aimé Castillo Pastor. 

Hoy, Arnulfo pide diálogo y critica la desesperación de los padres, cuando estos últimos aseguran que han seguido protocolos, presentado quejas formales y agotado las  instancias sin obtener respuesta y que por eso toman esa medida radical. “Si cerramos escuelas es porque no nos hacen caso”, expresaron. 

El contraste deja en evidencia la comodidad del dirigente sindical, quien termina su periodo este año 2026  y parece olvidar que también dejó sin clases a miles de alumnos cuando le convenía presionar a la autoridad ,porque, además de todo, jamás se recuperaron los días que se perdieron.

Más aún, queda la pregunta: ¿qué hace Arnulfo ante las quejas de los padres por la falta de maestros, el desabasto de personal y los problemas escolares cotidianos? Porque si bien critica los cierres, poco se ha visto de su gestión sindical para evitar que esas carencias sigan afectando a los alumnos