Dr. Fernando Arriaga Martínez
El reciente “descubrimiento” y exhibición de pensiones millonarias en instituciones
públicas mexicanas —incluyendo empresas productivas del Estado y algunos
organismos hoy desaparecidos— ha reactivado un debate estructural: no se trata
de un problema nuevo, sino de una distorsión histórica que el actual gobierno ha
tolerado durante años y apenas ahora intenta corregir con medidas de impacto
limitado.
Entre las instituciones públicas que tienen los montos mayores en pensiones
están; PEMEX, CFE, Banobras, Banco de Comercio Exterior, Banco de Crédito
Rural y Luz y Fuerza del Centro.
- Dimensión del problema: desigualdad y presión fiscal
Los datos oficiales revelan un sistema profundamente desigual. Miles de ex
funcionarios reciben pensiones superiores al salario presidencial (que el mismo
gobierno actual estableció como regla) e incluso algunos casos superan el millón
de pesos mensuales. Además, más de 38 mil pensionados perciben más de 70
mil pesos mensuales, que es precisamente el tope que aprobó el Senado para
limitar esos pagos.
Entre los nombres que figuran en el listado de los beneficiarios de las pensiones
millonarias están (según el medio Serpientes y Escaleras) José Ángel Gurría con
$120 mil pesos mensuales y más modestamente Óscar Espinosa Villarreal que
percibe $33 mil pesos mensuales.
Este fenómeno no es marginal. Se inserta en un sistema altamente fragmentado
con más de mil esquemas pensionarios, que consumen alrededor del 23% del
presupuesto federal.
Implicación económica clave:
Aumenta el gasto público rígido (difícil de recortar).
Reduce el espacio fiscal para inversión en infraestructura, salud o
educación.
Genera inequidad intergeneracional: trabajadores actuales financian
beneficios desproporcionados del pasado.
- Impactos económicos negativos
a) Costo fiscal y sostenibilidad
Aunque el gobierno ha planteado que limitar estas pensiones podría generar
ahorros cercanos a 5 mil millones de pesos anuales , especialistas coinciden en
que esto es insuficiente frente al tamaño del problema.
De hecho, decisiones recientes —como reducir edades de jubilación— han
incrementado la carga pensionaria en montos significativamente mayores.
Esto significa que el llamado “ahorro” es una mínima fracción frente al pasivo total.
b) Distorsiones en incentivos laborales
Las pensiones elevadas, especialmente en empresas públicas como PEMEX o
CFE, generan incentivos perversos:
Jubilaciones tempranas
Escasa movilidad laboral
Presión sobre contratos colectivos
Esto afecta la productividad del sector público y eleva costos operativos.
c) Desigualdad social
Mientras millones de trabajadores enfrentan pensiones bajas o inexistentes, una
minoría recibe beneficios desproporcionados.
Incluso estudios recientes sugieren que las políticas mal diseñadas en pensiones
pueden no reducir pobreza e incluso aumentar la pobreza extrema por
efectos en la oferta laboral.
Esto evidencia un sistema regresivo, no redistributivo.
- ¿Hay beneficios en el “descubrimiento”?
Sí, pero son limitados y más políticos que estructurales:
a) Transparencia
La publicación de listas responde a obligaciones legales de acceso a la
información .
Esto fortalece la rendición de cuentas.
b) Capital político
El gobierno posiciona el tema como combate a privilegios, lo cual tiene alto
impacto mediático.
c) Posible ajuste marginal
La imposición de topes podría reducir excesos futuros.
Sin embargo, el principal problema es que muchas pensiones no serán
afectadas por no ser retroactivas. - Crítica al gobierno actual: pasividad estructural
El elemento más cuestionable no es el problema en sí, sino su manejo político.
a) Ocho años de inacción
Desde 2018, el discurso oficial ha sido combatir privilegios.
Sin embargo:
Las pensiones elevadas eran conocidas desde hace décadas.
No hubo reformas profundas en el sexenio anterior.
Se toleró su continuidad hasta 2025–2026.
El “descubrimiento” es en realidad una revelación tardía de información ya
existente.
b) Incongruencia de política pública
Expertos señalan contradicciones claras:
Se busca reducir pensiones altas, pero simultáneamente se expanden
beneficios y se reduce la edad de retiro.
Se incrementa el gasto pensionario mientras se denuncia su exceso.
Esto sugiere una política más reactiva que estratégica.
c) Falta de reforma integral
Nuestro país sigue sin resolver tres cuestiones muy importantes:
La fragmentación del sistema
La baja cobertura
Y la insostenibilidad a largo plazo
El énfasis en casos extremos desvía la atención de reformas profundas.
- Conclusión
El escándalo de las “súper pensiones” refleja un problema real de inequidad y
presión fiscal, pero su tratamiento por parte del gobierno actual es limitado y
tardío.
En términos estrictamente económicos, el problema no radica en la existencia de
pensiones elevadas aisladas, sino en un sistema estructuralmente insostenible
que no ha sido reformado de manera integral en los últimos años, y que podría
traer consecuencias muy delicadas.
Veremos en el corto plazo.
P.D. 1.- A pesar del circo, maroma y teatro de la 4T, la inflación anualizada sigue
subiendo cada quincena, ni es necesario decirlo, lo vemos cada día en el Súper.
Mientras que el año pasado teníamos un 3.69%, este marzo ya vamos en 4.63%
más la inercia alcista, no sabemos en dónde terminarenos.
2.- El Banco de México había proyectado un +- de 3% y ya están quedando
bastante mal, aunque algún fenómeno del oriente podría hacer el milagro. Lo
vemos difícil, después de enterarnos que Iran está cobrando 2 millones de dólares
por el paso de cada barco en el estrecho de Ormuz (El Financiero).
Gracias
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