A MI MANERA

Por Tello Montes

  • En abril podrían rodar cabezas en Morena.

Lo que está crujiendo en Morena ya no es un simple rumor de pasillo: es el costo político de una derrota que dejó heridas, cuentas pendientes y lealtades bajo sospecha.

La reforma electoral de Claudia Sheinbaum no se cayó por la fuerza de la oposición, sino porque el PT y una parte del Verde le dieron la espalda en la hora decisiva.

Y cuando una Presidenta descubre que sus aliados negocian más sus privilegios que su palabra, lo que sigue no es la reconciliación romántica: lo que sigue es la factura. En ese clima de tensión nacional, la versión de que Luisa María Alcalde y Andy López Beltrán podrían salir de la dirigencia en abril no suena a casualidad, sino a cirugía política.

Porque cuando el partido en el poder empieza a perder control interno, a chocar con sus propios aliados y a exhibir fracturas entre su cúpula, la orden no suele ser explicar: suele ser mover piezas. Y eso es justamente lo que hoy se empieza a leer en Morena: que abril puede convertirse en el mes del recambio, del ajuste y del manotazo.

Aquí el fondo no es personal; es electoral. Claudia Sheinbaum ya entendió que rumbo al 2027 no le sirve una dirigencia desgastada, dividida o rebasada por los jaloneos de tribu.

Después del fracaso de la reforma original, su gobierno tuvo que replegarse a un plan B mucho más acotado, negociado en los términos que aceptaron sus aliados.

Eso, en política real, no se lee como fortaleza: se lee como advertencia. Y cuando el poder recibe una advertencia así, empieza a limpiar la mesa para que nadie le dispute el control de las candidaturas ni el mando del partido.

Por eso la posible caída de Alcalde y Andy no sería un simple relevo administrativo. Sería un mensaje brutal: en Morena ya comenzó la etapa en la que no importan los apellidos, ni la cercanía, ni la historia familiar con el movimiento. Importa una sola cosa: servirle al proyecto.

Y si la dirigencia no pudo contener el divisionismo, cuidar la coalición y evitar que la Presidenta quedara exhibida frente al PT y al Verde, entonces esa dirigencia deja de ser activo y se vuelve estorbo.

Lo más venenoso de todo es esto: en Morena la palabra “traición” ya dejó de apuntar solo hacia enfrente. Hoy también se escucha puertas adentro.

Porque una cosa es tener diferencias; otra, reventarle a la Presidenta su reforma más emblemática en plena plaza pública. Y cuando eso pasa, alguien tiene que pagar políticamente. No porque se busquen culpables para el discurso, sino porque el poder siempre necesita responsables para recomponer el mando.

Si abril confirma el relevo, la lectura será demoledora: Sheinbaum habrá decidido que el 2027 no se juega con operadores cuestionados ni con dirigencias incapaces de alinear a los suyos. Habrá optado por el control total, por el cierre de filas y por una verdad helada que en política nunca falla: al que ya no sirve para ganar, lo bajan.

En Morena no van a cortar cabezas por capricho; las van a cortar porque alguien dejó que el partido se le llenara de desleales. Y cuando eso ocurre en el poder, no ruedan discursos: ruedan operadores.

Pasando a otro tema…, La UAT consolidó el proyecto institucional de la UAM Matamoros con la toma de protesta de la Dra. Yolanda Castillo Muraira como directora para el periodo 2026-2030.

El rector Dámaso Anaya destacó que este plantel, con más de 1,200 estudiantes y 105 docentes, fortalece su calidad educativa, investigación y vinculación social a través de programas como Enfermería, Psicología y Seguridad, Salud y Medio Ambiente.

A su vez, Yolanda Castillo reafirmó su compromiso de dar continuidad al trabajo conjunto que ha fortalecido a esta comunidad universitaria.

Por otro lado…, El Gobierno de Tamaulipas, encabezado por Américo Villarreal Anaya, continúa fortaleciendo la infraestructura educativa en el estado. En coordinación con la Secretaría de Educación, el ITIFE y la Secretaría de Obras Públicas realizaron trabajos y entregaron mobiliario en la Escuela Secundaria Técnica No. 98 “Profr. Gilberto Cantú Pérez” de Matamoros, mejorando las condiciones del plantel y beneficiando directamente a las y los estudiantes con espacios más adecuados para su formación académica.

Y para cerrar…, El DIF Matamoros realizó con éxito una Mega Brigada en la colonia Nuevo Milenio, donde cientos de familias accedieron a servicios médicos, dentales, nutrición, despensas, corte de cabello, atención oftalmológica, jurídica, psicológica, vacunas, bolsa de trabajo y apoyo en seguridad para la mujer.

Anita de Granados destacó que el objetivo es estar cerca de la población y mejorar su calidad de vida, mientras que, junto al alcalde Alberto Granados, entregó sillas de ruedas a personas vulnerables.

El DIF continuará llevando estas brigadas a distintos sectores de la ciudad.