La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

Si algo está desmoronándose en el mundo, es la narrativa de occidente, que inició a construirse después de la Segunda Guerra Mundial. Uno de sus pilares de ese discurso, era la amenaza del comunismo. Eso implicaba, decían, pobreza, pérdida de derechos de los pobres -el mayor temor era perder sus propiedades, sus bienes e incluso sus familias- a manos del Estado.
Eran tan masivos los niveles de bienestar en la entonces URSS, que los EUA amagaron a todo el mundo con que la llegada del comunismo a sus puertas sería la destrucción de la libertad y de sus riquezas.
Por años funcionó esa retórica.
En Latinoamérica, millones de personas en los límites de sobrevivencia producto de los regímenes de desigualdad y de explotación, rechazaron a los comunistas al tiempo de adorar a sus expoliadores e incluso dar la espalda y traicionar a sus hermanos de clase.
Fue la mayor victoria de la democracia liberal.
Todo era miedo.
Al fin de la Guerra Fría -la URSS contra EUA- creyó occidente haber ganado la batalla ideológica.
Por algunos años disfrutaron el planeta unipolar.
Pero el péndulo no se detuvo.
Rusia se recompuso y China, silenciosa, paciente, se reconstruyó científica y tecnológicamente: de una sociedad rural pasó sorprendentemente a una sociedad industrial con crecimiento y desarrollo económico y social envidiables.
¿Creyeron que la sociedad rusa se daría por vencida?
¿Pensaron que China se había quedado a la zaga del mundo industrial y científico-tecnológico?
Olvida occidente que el Ejército Rojo, fue el principal artífice de la victoria contra el fascismo que encarnó Hitler. Sí: más de 25 millones de soldados rusos entregaron su vida, defendiendo a la humanidad de la máquina militar alemana.
Aunque no lo crean: Alemania -como muchas otras naciones- fue liberada por los soviéticos.
Los EUA sólo perdieron medio millón de sus tropas en la gran guerra.
¡Y Trump dice que los alemanes hablan alemán gracias a los EUA!
El mundo occidental está desquiciado.
En los recientes días, Trump acalambró a Japón.
Como en el pasado, le dijo -veladamente- que lo dejaría solo para que los comunistas lo atacaran.
¡Qué disparate!
Japón es el único país que ha sido atacado con bombas atómicas en la historia universal.
¿Y quién lo atacó?
Efectivamente: EUA.
Japón y Alemania, están en el lado incorrecto de la historia.