-Se alarga el conflicto bélico de Estados Unidos e Israel en contra de Irán
-La supremacía militar de ambos países no ha doblegado a los persas
-Incremento del precio del petróleo afectará al mundo entero
H. Matamoros, Tamaulipas.-Pues sí, efectivamente, a juzgar por el rumbo que ha tomado el conflicto bélico en el Medio Oriente que ha confrontado a Estados Unidos e Israel en contra de la República Islámica de Irán, no sería temerario ni aventurado traer a colación ese dicho que dice “los planes se hicieron lomas”.
A pesar de la superioridad militar estadounidense-israelí, la nación persa no tan solo ha resistido los bombardeos intensos, sino que, en contra de lo que se esperaba, su respuesta de fuego ha sido mucho muy superior a lo que los países atacantes esperaban a lo largo de 21 días de combates.
En consecuencia, la supremacía militar de los Estados Unidos e Israel ha quedado en evidencia ante los ojos del mundo, destacando, por supuesto, la tecnología belicista de occidente y el Domo de Hierro de la nación que ocupa la tierra prometida.
Las baterías antimisiles diseminadas en distintos puntos del territorio israelita que resguardaban el cielo de Israel de manera impenetrable, han sido superadas por la saturación del espacio con misiles y drones lanzados desde la República Islámica.
Consciente de la superioridad militar, el gobierno iraní decidió usar un arma no bélica pero sí estratégica: cerrar el estrecho de Ormuz por donde se desplaza el 20% el petróleo que utiliza la mayor parte de los países del planeta.
Ante el fracaso de la propaganda occidental en el sentido de que Irán estaba prácticamente neutralizado ante el hundimiento de su flota naval, la aniquilación de sus aviones de combate y la inutilización de sus sistemas antimisiles, los buques petroleros suspendieron su actividad de transporte de crudo.
En un fallido movimiento en el tablero bélico, el presidente de los Estados Unidos, DONALD TRUMP, no tuvo éxito al solicitar la cooperación de las potencias europeas y asiáticas para que enviaran sus flotas navales militares al estrecho de Ormuz e impedir el bloqueo iraní.
La negativa de los gobiernos del Reino Unido y China bajo el argumento de que “no es nuestra guerra”, el mandatario yanqui anunció públicamente el retiro de la armada del tío Sam del estrecho de Ormuz bajo la promesa de que intervendría si así se lo solicitaban los países afectados con la respuesta no bélica de la nación persa.
Como es del dominio público, derivado de lo anterior se registró un notable incremento a nivel mundial en el precio de las gasolinas y, por consiguiente, el encarecimiento del transporte, alimentos y todos los insumos que se consumen en el mundo entero.
Mientras la economía mundial enfrenta los estragos de una confrontación bélica que, de acuerdo a los planes de Estados Unidos e Israel, terminaría en un par de semana, la potencia occidental ha perdido su hegemonía en el Medio Oriente al igual que el gobierno de Israel que se consideraba como la supremacía militar en esa región del planeta, con el apoyo de la Unión Americana.
La natural inconformidad ciudadana por el costo de la gasolina, el rechazo demócrata e incluso republicano, países aliados no satisfechos con la incursión bélica, así como el “velo corrido” de los países árabes al constatar que las bases militares norteamericanas en sus respectivos territorios solo son para defender a Israel, son elementos de juicio que están afectando la imagen del huésped de la Casa Blanca.
Asimismo, expresiones para calificar como una “excursión” la guerra contra Irán y afirmar que con el incremento del precio del petróleo se “está ganando mucho dinero”, le están cobrando la factura política y de popularidad al magnate neoyorquino que gobierna el país más poderoso del mundo.
El hecho de haber ninguneado al Congreso y declarar la guerra contra la república islámica bajo el argumento de «seguridad nacional”, le está generando un resultado negativo al 47 avo presidente del país de las barras y las estrellas.
Si bien es cierto que la acción militar para arrestar el presidente de Venezuela, NICOLÁS MADURO; el recrudecimiento del embargo a la isla de Cuba; y la participación en la ubicación y abatimiento del capo mexicano NEMESIO OSEGUEDA CERVANTES; le generaron buenos bonos al presidente DONALD TRUMP, también es cierto que el resultado-por lo menos hasta ahora-en el conflicto armado con Irán, amenaza con retirarle las estrellas que luce en su solapa.
¿Cómo la ve?
DESDE EL BALCÓN:
I.-Lo dicho. Tal parece que los “planes se le hicieron lomas” al presidente de los Estados Unidos, DONALD TRUMP, en la guerra declarada unilateralmente en contra de la República Islámica de Irán.
Dicho de otro modo, “tal parece que la mula le salió respondona”.
Ni hablar.
Y hasta la próxima.