Dr. Adán W. Echeverría-García

“Todos sus éxitos les vienen de su salvajismo,

pues lo que cuenta en ellos no son sus sueños, sino sus impulsos.”

E. M. Cioran

Como le molesta mucho a Manuel Pedrero, y al parecer también a Jorge Octavio Arroyo Martínez (alias Mr Doctor), —cosas del youtube, usted sabe—, voy a comenzar esta columna de opinión apuntando acá mis cédulas profesionales, para que no tengan que poner a sus empleados a realizar una extensa investigación periodística de esas bien difíciles buscando en internet. Soy Licenciado en Biología con cédula profesional No. 3489155, Maestro en Producción Animal. Opción Reproducción con cédula profesional No. 4556108 y Doctor en Ciencias, especialidad en Ciencias Marinas, cédula profesional No. 12941561. También soy actualmente Candidato en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores para el periodo 2025-2028; y también fui becario del FONCA en el 2005-2006. Soy católico. Moreno de piel. ¿Qué más credenciales de identificación requieren estos youtubers para estar contentos y dejarnos expresar?

Mientras se desarrollan dos guerras violentas y trágicas en el mundo: Ucrania vs Rusia, y la de Israel+Gringos vs Irán, al niñato, considerado como personalidad del internet, Manuel Pedrero (nacido en Nuevo Laredo en el 2001) se le hace de suma importancia gritar en su canal de youtube que la diputada priista plurinominal de la Ciudad de México, Tania Larios Pérez (nacida en 1994), no tiene cédula profesional. Y entonces se abrieron los cielos universitarios, un dedo flamígero apareció apuntándole, y se escuchó una voz como de truenos que decía: “¡Ay, no mms! ¡Pero a quién mrda le importa! Mejor ponte a jalar en cosas más importantes.”

Y es que, en un país de 130 millones de habitantes, el grado promedio de escolaridad es de 9.7 años para la población de 15 años y más, lo que equivale a tener apenas la secundaria terminada. ¿A esa masa le importa la cédula profesional de otros? Sin embargo, si uno busca en la internet encuentras que Manuel Pedrero está estudiando Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad en Internet (UNIR), o sea, ni siquiera tiene estudios universitarios concluidos, menos una cédula profesional. Quiero reírme acá, pero intento que esta columna sea muy seria, como lo es Pedrero y su profesionalismo.

Pero todo es culpa de Juan Becerra Acosta (CDMX, 1973) el licenciado en psicología devenido en periodista, que puso en una mesa de debate al niñato Manuel Pedrero para decirle sus verdades a Tania Larios Pérez, diputada plurinominal del Pri, y a Sofía Margarita Provencio: (la nacida en 1990), diputada de Movimiento Ciudadano. Dos diputadas debatiendo con una personalidad de internet, youtuber para mayores señas, que estudia en esas universidades privadas que crecen como el moho en España, en México, en todas partes. Y ese error de equiparar diputadas con youtuber hace que se cree confusión, y las diputadas digan al aire que “el vocero de Morena, Manuel Pedrero, las está violentando”. Y que el mismo Becerra Acosta exija una disculpa a Pedrero, disculpa que el interpelado no ofreció.

La pregunta que nadie quiere hacer: ¿Acaso el niñato Manuel Pedrero es vocero del Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, que preside Luisa María Alcalde? ¿Por qué Becerra Acosta, en su programa para la televisión de Grupo Fórmula, no invita a debatir a una diputada de Morena y equilibra el asunto? ¿O acaso Pedrero paga por ese espacio en la mesa? Todo está mal, muy mal: la mal equilibrada mesa de debate de Becerra, la soberbia y falta de profesionalismo de Pedrero, y la suave y frágil piel política de Tania Larios y Sofía Provencio, de acusar violencia política de género mientras Provencio le dice “no te hagas buey” a Pedrero en cadena nacional.

Un show más de la Sin Clase Política y los Comenta Noticias de México. Pobre país, con semejantes figuras públicas que tenemos que padecer.