A MI MANERA
Por Tello Montes
La gira de Américo Villarreal Anaya por Matamoros no fue de cortesías, fue de resultados. En un mismo recorrido dejó claro que su apuesta va en dos frentes que impactan directo en la vida de la gente: vivienda y medio ambiente.
Primero, el reconocimiento público del director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, Octavio Romero Oropeza, al colocar a Tamaulipas como el estado con más vivienda en construcción. No es menor: 84 mil casas proyectadas durante el sexenio de Claudia Sheinbaum, de las cuales 60 mil serán por INFONAVIT y 24 mil por CONAVI.
Pero el dato político de fondo es otro: el convenio que permitirá que trabajadores del Gobierno del Estado y del magisterio accedan al programa Vivienda para el Bienestar. Es abrir la puerta a que miles de familias tengan casa propia y a que créditos antes “impagables” hoy encuentren salida.
Y como si fuera poco, en el terreno ambiental también hubo acción concreta. Con una inversión de 30 millones de pesos, el gobernador puso en marcha la Planta Trituradora de Neumáticos en el relleno sanitario de Matamoros. La máquina “Teutón”, con tecnología alemana, procesará hasta 18 toneladas por hora y arrancará con 50 mil llantas acumuladas, atacando un problema que durante años fue foco de contaminación y criadero del dengue.
Casa digna y entorno limpio. Desarrollo social y salud pública.
La visita fue fructífera porque no se quedó en anuncios: dejó obra en marcha, metas claras y beneficios tangibles. Y en política, cuando los números se traducen en bienestar, el mensaje pesa más que cualquier discurso.
En ese evento estuvieron también Héctor Joel Villegas, secretario general de Gobierno; Carlos Irán Ramírez, secretario de Finanzas; Luisa Eugenia Manautou Galván, secretaria de Administración; y Vicente Joel Hernández Navarro, secretario de Salud,
cerrando filas en un mensaje claro: vivienda, salud y medio ambiente son prioridad y el alcalde Alberto Granados.
Por otra parte, La Universidad Autónoma de Tamaulipas vuelve a colocarse en el escenario nacional, ahora de la mano del Tribunal de Disciplina Judicial y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, en una alianza que no es solo protocolaria: es estratégica.
El rector Dámaso Anaya Alvarado participó en la firma del Convenio Marco de Colaboración encabezado por la magistrada presidenta del TDJ, Celia Maya García, y el secretario general de la ANUIES, Luis González Placencia. El mensaje fue claro: las universidades no pueden estar al margen de la ética pública ni de la transformación del sistema de justicia.
El acuerdo abre la puerta a programas de servicio social, prácticas profesionales y capacitación académica vinculados directamente con la justicia disciplinaria. Es decir, estudiantes formándose no solo en aulas, sino en escenarios reales donde la integridad y la legalidad se ponen a prueba.
Dámaso Anaya anunció que las Facultades de Derecho de la UAT se integrarán a este proyecto nacional, fortaleciendo la preparación de futuros abogados con una visión ética y comprometida con la transparencia.
Más que una firma, es una señal: la UAT busca consolidar su presencia en los grandes temas del país, alineando su modelo académico con la responsabilidad pública.
Porque formar profesionistas no es solo otorgar títulos. Es preparar ciudadanos capaces de sostener la legalidad. Y en ese terreno, la universidad tamaulipeca ya dio un paso firme.
Y para cerrar, En el Puente Nuevo Internacional no hubo discursos vacíos, hubo mensaje claro. En la edición 90 de las Fiestas Mexicanas, el alcalde José Alberto Granados Fávila encabezó el tradicional saludo binacional con su homólogo de Brownsville, John Cowen Jr., dejando una frase que resume el espíritu de la frontera: siempre será mejor construir puentes que levantar muros.
No es solo protocolo. Son 90 años de una tradición que simboliza fraternidad, respeto y convivencia entre México y Estados Unidos. Intercambio de obsequios, invitados especiales y el abrazo simbólico entre dos ciudades que, más que vecinas, son hermanas.
Granados llamó a privilegiar la paz, la cooperación y el entendimiento mutuo, recordando que la frontera se fortalece cuando prevalece la unidad. También hizo referencia al momento histórico que vive el país bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum y del gobernador Américo Villarreal Anaya, subrayando que la dignidad nacional se honra con respeto y responsabilidad.
El cierre fue contundente y directo: paz, fraternidad y hermandad permanente entre Matamoros y Brownsville.
Porque en esta frontera, más allá de líneas divisorias, lo que pesa es el saludo. Y ese, después de 90 años, sigue siendo más fuerte que cualquier muro