DE PRIMERA ……. LA DAMA DE LA NOTICIA

POR ARABELA GARCIA ……

El pasado fin de semana, México no solo le habló a sus ciudadanos; le habló, sobre todo, al despacho oval y a los mercados que miran con lupa el T-MEC. Tras los operativos contra el CJNG, las cifras de la CONCANACO empezaron a desfilar como una ofrenda de paz: una reducción proyectada de la extorsión de entre el 10% y el 20%, y un impacto de 18,465 millones de pesos. Unos números que, sobre el papel, lucen impecables, pero que en la acera de enfrente huelen a pintura fresca sobre una pared agrietada.

La Sombra de Washington en el Despliegue

No seamos ingenuos. La contundencia de estos días no nace solo del fervor patriótico por proteger al abarrotero de la esquina. Nace de la necesidad de enviar una señal clara a Estados Unidos. En un contexto donde la relación bilateral se tensa por el fentanilo y la seguridad fronteriza, estos operativos son la moneda de cambio para decir: «Estamos limpiando la estructura».

La Presidenta, Claudia Sheinbaum,  marca una línea clara de apoyo a las Fuerzas Armadas, pero lo hace con un ojo puesto en la inteligencia compartida y la presión de Washington. Es una danza diplomática donde los golpes al narcotráfico sirven para calmar las aguas del norte, mientras aquí, en el «mostrador», los negocios familiares siguen contando los minutos para que la paz no sea —como siempre— una oferta de tiempo limitado.

El Costo de «Mantener la Esperanza»

Octavio de la Torre, presidente de CONCANACO, señala que la seguridad no debe ser «opcional ni temporal». Una obviedad que, en nuestro surrealismo político, suena a exigencia revolucionaria. Resulta casi sarcástico que celebremos un 0.08% del PIB recuperado cuando el costo humano de la desinformación y el cierre de negocios el fin de semana fue el verdadero saldo negativo.

Mientras las rutas logísticas intentan restablecerse y los peritos evalúan camiones quemados, la pregunta queda en el aire: ¿Estamos combatiendo al crimen o estamos gestionando una crisis de relaciones públicas internacionales?

Entre Peritos y Promesas

El balance es agridulce:

  • El respaldo: Las cámaras empresariales apoyan la Ley contra la Extorsión y la denuncia anónima. Un gesto necesario, pero insuficiente si el Estado solo aparece cuando la presión externa sube de tono.
  • La realidad logística: Insumos detenidos y seguros que tardarán meses en pagar. La economía real no se recupera con un operativo de 48 horas; se recupera con la ausencia de miedo.
  • El factor externo: La coordinación con EE. UU. es el eje de esta estrategia. Pero la soberanía económica no se recupera debilitando carteles para la foto, sino garantizando que el transporte de carga circule sin que el chofer tenga que llevar un «impuesto de paso» en el bolsillo.

 ¿Paz o Tregua?

Es loable que se busque recuperar la esperanza de trabajar sin miedo. Pero que no nos vendan el recuento de los daños como una victoria final. Si estos operativos no se mantienen con la misma intensidad con la que se busca la aprobación de nuestros socios comerciales, lo del fin de semana habrá sido solo una función de gala para ojos extranjeros.

La dirección es «clara y correcta», dicen. Veremos si esa claridad sobrevive cuando bajen los reflectores y nos quedemos a solas con nuestras cifras y nuestras persianas a medio subir.

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