T E C L A Z O S
Por Guadalupe E. González

X.-Mas de 900 almas se reunieron para el Casino Electricistas,
“convertirlo en un santuario de felicidad y gratitud”
TRAS fundirse como una sólida familia y, consolidarse “unidos por
el corazón”, poco más de 900 almas, “convirtieron el casino de los
electricistas en un santuario de felicidad, gratitud y de gran inspiración
social”, para en un marco de alegría y convivialidad, disfrutar “la gran
fiesta de la hermandad” de la Fundación Marcelo Olan”, cuyo evento,
“lució en toda su extensión”, para celebrar con evidente entusiasmo “el
día del amor y la amistad”.
HAY que destacar que, la presencia de las familias reynosenses,
reunidas en este magno evento, permitió que “floreciera” una gran
velada en la que, “la protagonista fue la unidad de una comunidad
como Reynosa” que, (honró el sentimiento más puro que anida en el
ser humano), así se expresó la Profa. Hilda Ortiz Castañeda,
presidenta de “la Fundación Marcelo Olan”.
ESTA gran Fiesta de la hermanad, “por el día del amor y la amistad”,
marcó un maravilloso clima de entusiasmo entre la gente, al cantar y
bailar, al son de las melodías de los grupos musicales Abolengo y los
Mismos de Linares, originándose una formidable convivencia de
“traje” donde el compartir: “fue el principal ingrediente, para el
disfrute de los tradicionales tamales de venado, aportados por el
cineasta Osvaldo Pizaña y, los platillos típicos del empresario Jorge
Andrade y de la familia Solano, donde “cada bocado, contaba una
historia de claro desprendimiento emocional”.
POR ELLO, el Lic. Marcelo Olán Mendoza, visiblemente emocionado,
y cobijado por la tangible alegría y felicidad, hizo patente su
agradecimiento a este esfuerzo colectivo, destacando que, “el éxito del
evento no radicó en el lujo, sino en la voluntad de manos amigas” como
las de su esposa, la Lic. Erika Patricia Salinas Liziaga e hijos—los que,
por cierto, repartieron detalles y peluches entre los jubilosos invitados.

POR SU parte, la presidenta de la Fundación “Marcelo Olan
Mendoza”, profesora Hilda Ortiz Castañeda, y el secretario de
Organización, Arturo Cecoppieri, al hacer uso del micrófono,
“abrieron el corazón de la gente, con un mensaje conmovedor”, debido
a que, en esta fiesta, no hubo jerarquías, “porque cada asistente fue el
invitado de honor”.
LO relevante y trascedente fue que, “este evento, se convirtió en un
punto de encuentro para líderes sociales, educadores y defensores de
derechos humanos”, quienes dejaron de lado sus agendas, para
abrazar la causa común del compañerismo; representantes de
asociaciones como “Bajando Bendiciones, Creando Ayudamos y
diversos colegios de abogados”, los que, además, se mezclaron entre la
música de Poncho Mix y las voces de Aglaé y Enrique Salinas, cuya
amalgama destacó un certero mensaje de gran labor social de la
fundación, cuyo organismo, “es un faro que convoca a todas las fuerzas
vivas en pro de la armonía”.
PARA finalmente, “al caer la tarde, con la cobertura de Radio
Centenario se llevó la alegría a quienes no pudieron estar presentes, la
tertulia cerró con el sabor dulce del deber cumplido en una fiesta de
reafirmación de que, “la Fundación Marcelo Olán Mendoza, es un
gran baluarte familiar; entre danzoneros, comunicadores y amigos de
siempre, cuya fiesta “del Amor y la Amistad”, “quedó grabada en la
memoria y la lección invaluable del motor y la amistad”.
Por hoy es todo y hasta mañana.
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