Columna Opinión Económica y Universitaria.

Dr. Jorge A. Lera Mejía.

Dámaso Anaya fortalece la política de rector itinerante con diálogo, cercanía y visión humanista. La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) reanudó el 15 de febrero la política de rector itinerante impulsada por el rector Dámaso Anaya Alvarado, reafirmando un modelo de gestión basado en la cercanía con la comunidad universitaria, la escucha activa y la toma de decisiones desde una perspectiva humana y participativa.

Con esta iniciativa, el rector ha consolidado una práctica de puertas abiertas que promueve la comunicación directa con estudiantes, docentes y personal académico de todas las sedes universitarias del estado.

Al retomar sus recorridos por las dependencias académicas, Anaya Alvarado subrayó que la presencia continua en las facultades, unidades académicas y escuelas preparatorias de la UAT tiene el propósito de fortalecer el vínculo institucional y fomentar una cultura de diálogo constante. Su convicción, dijo, es que escuchar de viva voz los planteamientos, necesidades y propuestas de la comunidad universitaria permite orientar con mayor claridad el rumbo institucional, además de hacer más eficientes los procesos académicos y administrativos.

El rector destacó que estas visitas representan mucho más que una supervisión rutinaria. Constituyen, en sus palabras, espacios de encuentro donde se comparten experiencias, se identifican retos comunes y se generan soluciones conjuntas.

En sus recorridos, Anaya sostiene conversaciones con estudiantes para conocer sus inquietudes sobre la vida universitaria, las prácticas profesionales, la investigación, los programas de vinculación y la infraestructura que sustentan su formación. Al mismo tiempo, intercambia puntos de vista con docentes y personal académico, explorando nuevas estrategias para fortalecer la calidad educativa, la innovación pedagógica y la mejora continua en los programas de estudio.

Al visitar aulas, laboratorios, talleres y espacios de convivencia, el rector participa directamente en la vida cotidiana universitaria. Este enfoque —explicó— permite apreciar el esfuerzo colectivo que cada comunidad académica realiza para consolidar los proyectos institucionales, así como las áreas donde la UAT puede seguir avanzando en materia de infraestructura, equipamiento y desarrollo humano.

Para Anaya Alvarado, la gestión universitaria debe ser transparente, participativa y, sobre todo, cercana a la realidad de quienes integran la universidad: “Solo a través del diálogo directo se construye una institución sólida y coherente con su misión social”, expresó durante una de sus intervenciones.

El modelo de rector itinerante también ha permitido identificar oportunidades para reforzar la vinculación con el entorno regional, fortalecer la pertinencia de los programas educativos y promover la investigación aplicada a las necesidades del desarrollo económico y social de Tamaulipas. En cada campus visitado, el rector reafirma su compromiso con una universidad que no solo forma profesionistas competentes, sino ciudadanos responsables y comprometidos con su comunidad.

Asimismo, uno de los aspectos más valorados de esta política es el contacto humano que genera. Estudiantes y docentes reconocen que la presencia del rector en sus espacios de trabajo y aprendizaje no solo simboliza respaldo institucional, sino que también fortalece el sentido de identidad y pertenencia con la UAT. A través del diálogo abierto y la atención directa, se promueve un clima de confianza que favorece la colaboración y la mejora continua.

Dámaso Anaya Alvarado concluyó que la presencia activa en los campus universitarios es un ejercicio indispensable para constatar avances, recibir planteamientos directos y asegurar que las decisiones institucionales respondan con oportunidad a las necesidades reales de la comunidad. “La universidad se construye día a día con las voces de su gente; escucharlas es el primer paso para transformar”, señaló.

Con esta visión humanista y estratégica, el rector reafirma que la política de puertas abiertas y la rectoría itinerante son pilares de un modelo de gestión moderna que busca equilibrar la excelencia académica con una atención sensible y cercana.

Su liderazgo se traduce en una universidad más dinámica, inclusiva y comprometida con el desarrollo integral de Tamaulipas y de sus estudiantes, reafirmando el papel de la UAT como referente de transformación social y progreso educativo en la región.