Por: Luis Enrique Arreola Vidal.
Queridos lectores: imaginen esto.
En un país donde la llamada “cuarta transformación” prometió erradicar la corrupción como si fuera una plaga bíblica, un informe oficial de la Auditoría Superior de la Federación acaba de detonar una bomba que sacude el discurso moralista en Tamaulipas.
No es rumor.
No es filtración.
No es narrativa opositora.
Es el Informe Individual de la ASF, Auditoría 1889, Cuenta Pública 2024.
Un documento técnico.
Un documento oficial.
Un documento devastador.
Y en el centro del ejercicio fiscalizado aparece el nombre del entonces presidente municipal de Ciudad Madero: Erasmo González Robledo.
El mismo que habla de aspiraciones mayores.
El mismo que presume disciplina presupuestal.
El mismo que sueña con gobernar un estado cuando ni siquiera pudo blindar jurídicamente los contratos de su propio municipio.
96.4 MILLONES BAJO LA LUPA.
La ASF revisó una muestra de 96.4 millones de pesos de recursos federales ejercidos en 2024: FORTAMUN, FAISMUN y Participaciones Federales.
Revisó el 100 % de lo seleccionado.
Y lo que encontró no fue orden administrativo.
Fue un patrón de irregularidades.
EL CORAZÓN DEL DESORDEN.
Once expedientes por 61.6 millones de pesos en adquisiciones y servicios fueron fiscalizados.
Nueve adjudicaciones directas.
Legales en forma.
Frágiles en fondo.
Faltaban convocatorias, dictámenes de excepción a licitación pública, propuestas económicas firmadas, actas de fallo, garantías de cumplimiento, constancias de padrón de proveedores, opiniones positivas del SAT.
Expedientes incompletos en contratos millonarios.
La ASF fue clara: no se presentaron debidamente integrados.
Cuando el expediente es débil, la transparencia es frágil.
Y cuando la transparencia es frágil, la confianza pública se rompe.
LA ALERTA ROJA: POSIBLE COLUSIÓN.
Contrato MCM-ADQ-001-2024.
Compra de cuatro camiones recolectores de basura.
La ASF determinó que la empresa ganadora y una participante estaban vinculadas entre sí.
Vinculadas.
Es decir, competían sin competir.
La Auditoría promovió responsabilidades por posible obtención de ventaja indebida conforme a la Ley General de Responsabilidades Administrativas.
Cuando la competencia es simulada, la legalidad es apenas una escenografía.
PROVEEDORES SIN ACREDITAR CAPACIDAD PLENA.
El informe también señala casos donde empresas de reciente creación no acreditaron plenamente experiencia o capacidad financiera.
Se contrataron servicios estratégicos con soporte documental débil.
Un gobierno serio verifica antes de adjudicar.
Aquí se adjudicó primero… y se explicó después.
MILLONES PENDIENTES POR ACLARAR.
La ASF determinó pliegos de observaciones por más de cuatro millones de pesos pendientes de aclaración.
En términos técnicos: probable daño a la Hacienda Pública Federal.
Probable no significa sentenciado.
Pero sí significa que el dinero público no quedó debidamente acreditado.
Y eso, en cualquier administración responsable, es una crisis política inmediata.
INTENTOS DE SOLVENTACIÓN INSUFICIENTES.
El municipio entregó información durante el proceso de auditoría.
La ASF determinó que no fue suficiente.
Resultados no atendidos.
Promociones de responsabilidad administrativa.
Intervención del Órgano Interno de Control.
No es persecución.
Es fiscalización constitucional.
LA RESPONSABILIDAD POLÍTICA ES INTRANSFERIBLE.
Erasmo González Robledo era el presidente municipal durante el ejercicio auditado.
No.
El alcalde no firma cada hoja, pero sí es responsable del orden institucional.
No puede alegar desconocimiento eterno.
No puede culpar indefinidamente a subordinados.
No puede aspirar a gobernar Tamaulipas mientras su propio municipio aparece con observaciones documentadas por la máxima autoridad de fiscalización del país.
Gobernar no es anunciar aspiraciones.
Gobernar es responder auditorías.
LA PREGUNTA QUE DEFINE EL FUTURO.
Si en un municipio se documentan:
- Expedientes incompletos.
- Adjudicaciones directas deficientemente integradas.
- Empresas vinculadas participando en el mismo proceso.
- Millones pendientes por aclarar.
- Promociones de responsabilidad administrativa.
¿Qué garantía existe de que un proyecto mayor sería distinto?
La honestidad no se proclama.
Se acredita.
Y la ASF no evalúa discursos.
Evalúa documentos.
Erasmo González Robledo no enfrenta una columna.
Enfrenta un expediente.
Y en la historia política de México, las caídas no empiezan con escándalos mediáticos.
Empiezan con auditorías.
Porque no se puede aspirar a gobernar Tamaulipas cuando no se pudo gobernar el expediente.
El problema no es que la ASF haya tocado la puerta.
El problema es que cuando la abrió, no encontró orden… encontró silencio.
Tamaulipas merece cuentas claras.
Y la ley —si todavía significa algo— deberá decir la última palabra.
Fuentes: Informe Individual de la ASF, Auditoría 1889, Cuenta Pública 2024. Portal oficial de la Auditoría Superior de la Federación.