El Patinadero
Juan Antonio Montoya Báez

Hace unos días, escuchando la radio victorense, una locutora bromeaba sobre el «síndrome post San Valentín» debido a su mala racha romántica.

Aunque no es un diagnóstico clínico oficial, los expertos —y hasta revistas como Cosmopolitan— describen este fenómeno como un bajón anímico provocado por la soledad, las citas decepcionantes o las expectativas infladas.

En un mundo donde muchos esperaban un «ramo buchón» y recibieron apenas una rosa marchita, la caída emocional es inevitable, especialmente cuando la comparación en redes sociales dicta que si no pagaste una cena de 60 mil pesos (al estilo de ANDY LÓPEZ en Japón), no tuviste un buen día.

Sin embargo, en Tamaulipas, cientos de maestros y habitantes de Jaumave y Ciudad Victoria sufren un síndrome post San Valentín mucho más real y doloroso. Su «regalo» llegó precisamente el 14 de febrero: el inicio del cobro de cuota en la carretera Rumbo Nuevo.

Esta ruta, construida originalmente con recursos públicos por el exgobernador MANUEL CAVAZOS LERMA, fue entregada a precio de ganga al grupo PINFRA, del multimillonario DAVID PEÑALOZA. Hoy, los tamaulipecos sufren el trauma de pagar por lo que antes era suyo.

El costo es de 150 pesos adicionales, lo que representa casi la mitad de lo que gasta un trabajador en gasolina para el trayecto Victoria-Jaumave.

Pero los más «amargados» por este regalo indeseado son los profesores y trabajadores de la salud.

Aunque se prometió un beneficio para ellos, la Subsecretaría de Transporte convirtió el trámite en una pesadilla recaudatoria.

Para obtener la exención, se les exige una lista interminable de requisitos: cartas de trabajo, credenciales, fotografías del auto por los cuatro costados y, aquí es donde «la puerca torció el rabo», una constancia de no adeudo de impuestos vehiculares.

Esta condición es, en realidad, una trampa. Muchos docentes deben placas o, peor aún, se trasladan en autos de procedencia extranjera («chocolates»), lo que automáticamente los deja fuera del beneficio.

Es evidente que la medida no busca facilitar el tránsito, sino exprimir el bolsillo del trabajador. Además, surge una duda razonable: ¿qué pasará el día que un maestro deba cambiar de vehículo por una avería? ¿Tendrá que volver a pasar por el calvario burocrático?

Lo lógico sería controlar el cruce mediante una credencial laboral o personal, pero el gobierno prefiere la complicación técnica para favorecer la recaudación.

Al final del día, el único flechazo real que recibieron los tamaulipecos este 14 de febrero fue el de la ambición empresarial.

Perdimos una carretera que era nuestra y ahora pagamos el precio de haberla dejado ir al caer presos del cupido de la ambición.

Pronto llegará el día que a los empleados de Salud y Educación les pidan que para recibir el beneficio deberán de tener 80 años de edad y llegar acompañados de su abuelita.

Hay enojo y molestia, esto va más allá de la simple desesperación.

En tanto, el diputado local PEPE SCHEKAIBÁN presentó una iniciativa que busca fortalecer acciones para el manejo integral de los residuos del tabaco.

El pleno del Congreso tamaulipeco votó a favor la iniciativa del Diputado del PAN por Tampico, PEPE SCHEKAIBAN, destinada a ampliar y reforzar las medidas en el manejo integral de los residuos del tabaco.

La iniciativa tiene el propósito de establecer nuevas definiciones y medidas para disminuir los riesgos de contaminación al medio ambiente por el desecho de tabaco, ya sea por cigarrillos, puros, y colillas.

Por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…

Contacto:

[email protected]