El Patinadero
Juan Antonio Montoya Báez

“Dicen que venían del sur en un carro colorado, traían cien kilos de coca, iban con rumbo a Chicago…” Aunque el corrido no lo menciona, parece que pasaron por el puente viejo de Matamoros para cruzar a los Estados Unidos.

Ayer, el alcalde de Matamoros, BETO GRANADOS, ofreció una conferencia de prensa que destilaba desesperación. Atrapado en una situación sumamente complicada, el edil intenta a toda costa rescatar su alicaída imagen y mendigar la aprobación de una ciudadanía que ya no lo ve con los mismos ojos.

Con el semblante derrotado por sus propias torpezas, GRANADOS se presenta ahora como el «salvador» que rescatará a la ciudad de las garras de una delincuencia que la tomó como rehén.

Inspirado quizás en la letra de los Tigres del Norte, BETO aseguró que los delincuentes que operan en Matamoros —extorsionando a comerciantes chicos, medianos y grandes— vienen «del sur», según sus propias e «impecables» investigaciones personales.

Dice que ya no los soporta y se declara listo para frenarlos, atraparlos y encarcelarlos. Anunció una ofensiva, con el apoyo de la Sedena, la Marina y la Guardia Estatal, para detener la ola de chantajes que provocaron el cierre de negocios. Incluso afirmó que estos delincuentes se hacen pasar por empleados municipales para cobrar cuotas.

Sin embargo, dudamos seriamente de la funcionalidad de sus rondines; difícilmente los delincuentes se quedarán sentados esperando a que pase la patrulla.

Además, BETO parece sufrir de una amnesia selectiva: quiere ser recordado como el alcalde que desterró la extorsión, pero olvida que la primera denuncia por chantaje provino de una dulcería y una pizzería que fueron clausuradas, no por forasteros, sino por inspectores de su propia Tesorería Municipal.

Para la dueña de la dulcería afectada, la amenaza no vino de ninguna «banda del carro rojo» del sur; ella fue víctima de la «banda del carro guindo» que despacha desde el Ayuntamiento.

A pesar de este cochinero marcado por la corrupción y los pésimos servicios, BETO alardea de que ya recibió la «bendición» para su reelección por Morena. No obstante, su mayor reto no será la boleta, sino explicar por qué será el primer alcalde en funciones en ver los festejos del Charro Days desde lejos, tras haber perdido su visa. Ya veremos si el documento sigue en su casa o si las autoridades estadounidenses se lo retiraron por aspectos de su vida personal que chocan frontalmente con los principios del país vecino.

La función apenas comienza. Beto va contra los delincuentes —o eso dice— pensando en la reelección. No quiere pasar a la historia como el alcalde que, teniendo todo el apoyo del gobernador, terminó viendo los bailes detrás de la palmera por falta de visa y de vergüenza.

En Reynosa, el Secretario de Salud, VICENTE JOEL HERNÁNDEZ NAVARRO y el alcalde CARLOS PEÑA ORTIZ intensificaron la campaña intensiva contra el sarampión.

«El trabajo en equipo es fundamental para poder crear nosotros mejores condiciones para todos los tamaulipecos, y el Doctor Vicente está haciendo un excelente trabajo en los cuarenta y tres municipios, por eso esta coordinación es fundamental entre Gobierno Federal, Estatal, Municipal, y la sociedad civil organizada, para que podamos nosotros cumplir nuestras metas», dijo CARLOS PEÑA.

En la Reunión del Consejo Jurisdiccional de Vacunación participaron también, GABRIEL DE LA GARZA GARZA, Director de Políticas de Salud y Bienestar de la Secretaría de Salud del Estado; JORGE IVÁN CORTINA BELTRÁN, Subdelegado Médico de la Oficina del ISSSTE-Tamaulipas; ENRIQUE SILVA SALAZAR, Director del Hospital General 270 del IMSS, y JUAN JOSÉ VILLARREAL ROSALES, Director General del Hospital Santander, así como la Regidora MARÍA ANSELMA HERRERA RODRÍGUEZ, entre otros.

Por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…