La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
El reciente acto de fe del diputado Ricardo Monreal a la IV T y su Segundo Piso, aparejada a su compromiso de apoyar a todo trance las reformas de ley, de la presidenta Claudia Sheinbaum, apacigua las aguas del Poder legislativo y podría cambiar la correlación de fuerzas en Tamaulipas.
¿Qué pasó con el zacatecano?
¿Por qué ese viraje?
¿Qué le hizo cambiar su estrategia que tenía como centro de negociación Zacatecas y su familia?
De un titubeante Monreal, hoy vemos a un consistente y recio defensor del Segundo Piso de la IV T y el compromiso suyo con la presidenta; y más: reconoció que gracias a Sheinbaum muchos llegaron al cargo que ostentan.
Incluso, destacó, que él fue beneficiado por la potencia de Claudia como muchos de los legisladores de MORENA.
En la coyuntura, vale oro el nuevo posicionamiento del legislador. Es la convergencia total del Poder legislativo, con las propuestas de la presidenta; ya anteriormente, el senador Adán Augusto López, había sido desplazado de su liderazgo en el senado por su conducta dubitativa y sospechosa.
Es también, el cierre de filas en el partido. El innecesario debate -más bien divergencias, con la lideresa del partido, Luisa Alcalde Luján- evidenciaba fracturas a la vista. Alcalde aseguró que el fin de los plurinominales era una realidad; Monreal, había dejado entrever que faltaban negociaciones con las diferentes bancadas.
Los acuerdos finales, parece superaron los desencuentros.
Ahora se ve un Poder legislativo -senado y Legislatura- en línea con las propuestas presidenciales.
Era necesario la paz al interior de la IV T y su Segundo Piso. Los cambiantes escenarios internacionales, habían metido mucha presión a la presidenta. Adán Augusto, dejó su responsabilidad a regañadientes, sin comprender que debilitar a Sheinbaum, llevaba el pecado capital, de fragilizarla ante los factores que aspiran a colonizar el país.
Al mismo tiempo, era obstaculizar la incorporación de la presidenta, a la economía y la política globales, hoy de vital importancia en el teatro universal.
Hábil, experto, Monreal comprendió el escenario del país y el paisaje global en que está inserto.
Andy López Beltrán y Adán Augusto, no lo procesaron. Dieron por hecho, que era natural compartir la autoridad con la presidenta. Tan no lo entendieron que, públicamente lanzaron retos para demostrarlo.
Marcelo Ebrard, Gerardo Fernández Noroña, han sido absolutamente institucionales. De ellos, sólo hemos escuchado coincidencias con el Segundo Piso de la IV T.
Con la bandera blanca de Monreal, languidece el último reducto de resistencia interna a CSP.