REFLEXIONES ECONÓMICAS
Dr. Fernando Arriaga Martínez
En la costa de Paraíso, Tabasco, se alza un gigante de acero que prometía ser la
piedra angular de la soberanía energética mexicana. La Refinería Olmeca, mejor
conocida como Dos Bocas, nació bajo la narrativa del rescate nacional y la
autosuficiencia. Sin embargo, desde el inicio de su construcción en junio de 2019
(ya 6 años y medio) solo ha traído desencuentros y evasivas por parte de los
gobiernos Morenistas. Presupuestos desbordados muy por encima de lo estimado
con bombos y platillos y una puesta en marcha a cuentagotas, la pregunta ya no
es cuándo será la fecha en que refinará a su máxima capacidad, sino a qué costo
—humano, ambiental y financiero— se ha erigido este monumento al petróleo en
la era de la transición energética.
- El Laberinto de las Cifras: Un Barril sin Fondo.
El primer gran costo de Dos Bocas es, sin duda, el económico. Lo que inició con
un presupuesto estimado de 8,000 millones de dólares, se ha transformado en un
agujero negro financiero. Estimaciones actuales, respaldadas por informes de
auditoría y reportes de la propia Secretaría de Hacienda, sitúan la inversión real
por encima de los 21 mil millones de dólares.
Este sobrecosto del 262 % no es solo un error de cálculo; es un costo de
oportunidad masivo. Para ponerlo en perspectiva, con ese excedente se podrían
haber financiado proyectos de energía renovable a escala nacional o modernizado
el sistema de transmisión eléctrica del país, que hoy sufre de una fragilidad
crónica. La rentabilidad del proyecto está en entredicho: en un mercado global
donde las refinerías tienen márgenes de ganancia cada vez más estrechos,
México ha apostado su capital a una tecnología del siglo pasado.
Desde el inicio de su construcción el expresidente López, prometió que la
inauguración sería en julio 2022 con una producción de 340 mil barriles de
gasolina y diesel. No sucedieron ninguna de las 2 cosas, sí se hizo el simulacro,
pero solo para la foto, (como aquel tren en el que viajaron supuestamente al AIFA
el gabinete completo el 5 de diciembre de 2021 y todo era un montaje que mucho
tiene que envidiarle la IA actual).
Los datos de los costos son fuente del propio gobierno, no se podrían dar los
mismos como precisos, porque la verdad se estima mayor.
A enero de este año la producción de Dos Bocas sí ha incrementado su
producción, de hecho, es la Refinería que más ha subido en porcentaje en el país,
pero su producción está todavía en un 77% de lo prometido por López para el
- Actualmente se producen 180 mil barriles por día, cuando la promesa (como
muchas otras falsas) era de 340 mil barriles.
De hecho, hay más cuestiones y muy delicadas, Desde el inicio, especialistas en
ingeniería y medio ambiente advirtieron que el terreno elegido para la refinería era
inestable, propenso a inundaciones y con características poco adecuadas para
una obra de tal magnitud (para colmo lo mismo de lo que acusaron al cancelado,
nuevo Aeropuerto. de Texcoco) y a pesar de ello, el proyecto avanzó con un ritmo
acelerado, impulsado por un calendario político que priorizaba la inauguración
simbólica sobre la planeación técnica. El resultado ha sido una refinería que, a
pesar de haber sido inaugurada en varias ocasiones, continúa sin operar
plenamente y enfrenta constantes ajustes y pruebas fallidas.
Los sobrecostos han sido otro de los elementos más criticados. Aunque el
proyecto fue presupuestado inicialmente en alrededor de 8 mil millones de dólares,
diversas estimaciones sugieren lo que ya anotábamos líneas arriba. - Contaminación y enfermedades: el costo humano de la refinería.
Pero veamos lo dramático que motivó la elaboración de esta columna. La Salud.
Las denuncias de afectaciones a la misma, han aumentado de manera alarmante
en los últimos años. Padres de familia de escuelas cercanas, como la Escuela
Primaria Abías Domínguez Alejandro, y el Jardín de Niños Agustín Melgar, que
funciona contiguo a la primaria y en la misma zona de riesgo inmediato han
reportado que sus hijos presentan problemas respiratorios, irritación ocular,
dolores de cabeza y malestares asociados a la exposición constante a gases y
partículas contaminantes. En febrero de 2026, un grupo de padres protestó para
exigir la reubicación de planteles escolares debido a los efectos nocivos de la
refinería en la salud de los menores. Señalaron que las escuelas amanecen
cubiertas de coque, un residuo negro y pegajoso que también termina en los
pulmones de los niños .
Los estudios de calidad del aire realizados por organizaciones como Redspira
(organización con sede en Mexicali, B.C., y que es administrada por la Fundación
para la Investigación de la Calidad del Aire, A.C.) han demostrado niveles de
contaminación muy por encima de lo permitido, lo que confirma las denuncias de
las comunidades. Los habitantes describen olores a gas, emisiones de humo
negro y ruido constante que afecta tanto la salud física como el bienestar
emocional de la población. La exposición prolongada a compuestos orgánicos
volátiles y partículas finas está asociada con enfermedades respiratorias crónicas,
daños neurológicos y otros padecimientos graves.
En comunidades como José María Morelos, Puerto Ceiba y Lázaro Cárdenas, los
gases emitidos por la refinería han provocado un aumento significativo en las
afecciones respiratorias. En Lázaro Cárdenas, donde viven 745 familias a escasos
metros de la refinería, cerca de 100 han abandonado sus hogares debido a la
contaminación y al miedo de vivir tan cerca de una instalación industrial de alto
riesgo. Las escuelas de la zona han sido evacuadas al menos siete veces por la
presencia de nubes tóxicas que ponen en peligro la salud de los estudiantes .
Los testimonios de maestros y directores escolares son contundentes. El director
de la escuela Abías Domínguez relató que un polvo negro —identificado como
coque— cubrió el plantel, obligando a suspender clases y evacuar a los niños. La
maestra Noelí Tirado advirtió que, en días nublados, el olor es insoportable y que
los cubrebocas no son suficientes para proteger a los menores. La falta de un plan
de contingencia y de rutas de evacuación agrava la sensación de vulnerabilidad
entre los habitantes.
Fuentes del Hospital General de Paraíso confirmaron un aumento del 30% en
consultas por enfermedades respiratorias entre 2021 y 2024.
- Desplazamiento forzado y ruptura del tejido social.
La contaminación no solo afecta la salud, sino también la estabilidad social y
económica de las comunidades. En Lázaro Cárdenas, muchas familias han optado
por vender o rentar sus propiedades para huir del aire contaminado y del riesgo
constante. Este éxodo silencioso ha fragmentado familias y debilitado la cohesión
comunitaria. Algunos habitantes señalan que la refinería no solo trajo
contaminación, sino también desempleo, pues muchos de los empleos prometidos
nunca llegaron o fueron ocupados por trabajadores foráneos.
La falta de servicios básicos, como agua potable y atención médica adecuada, ha
profundizado la crisis. Los hospitales locales no cuentan con la infraestructura
necesaria para atender el aumento de enfermedades relacionadas con la
contaminación. Además, la saturación de servicios por la llegada de miles de
trabajadores externos ha dejado a la población local en desventaja. - El fracaso más profundo: ignorar a las comunidades.
El mayor fracaso de Dos Bocas no es técnico ni financiero, sino humano. Las
comunidades cercanas han sido sistemáticamente ignoradas. Sus denuncias han
sido minimizadas, sus necesidades desatendidas y sus derechos vulnerados. La
refinería fue concebida como un proyecto político, no como una obra pensada
para convivir con su entorno, lejos de ser el motor de desarrollo prometido, se ha
convertido en un símbolo de promesas incumplidas y negligencia ambiental.
Nos faltó mucho espacio, para agotar las terribles consecuencias de los caprichos
del Mesías.
P.D. Terribles los datos, que arrojan los análisis del destrozo de los cenotes de
Yucatán para realizar el tren Maya, males que jamás se recuperarán, y lo más
terrible es que tarde o temprano sucederá otra tragedia con el tren, y muy superior
a la del transoceánico. Dios nos guarde.
Gracias.
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