El Patinadero
Juan Antonio Montoya Báez

El gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA presentó recientemente los avances en materia de fiscalización, energía y finanzas. Los números resultan positivos y ofrecen un respiro necesario a la administración estatal en medio de la crisis de este «febrero loco» que sacude a Tamaulipas, aunque los acordes de su gobierno suenan disparejos en ocasiones, el mandatario sostiene la batuta de una gestión que arroja cifras dignas de análisis.

Un dato salta a la vista: mientras la administración cabecista acumuló señalamientos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por la estratosférica cifra de 12 mil millones de pesos, en la era americanista las observaciones apenas alcanzan los 10.7 millones. Es un abismo de diferencia en el manejo de la inversión federal.

Para este 2026, el gasto público se concentra en pilares sociales: Educación se lleva la tajada mayor con 26,278 millones de pesos, seguida por Salud con 5,759 millones. La Seguridad Pública no se queda atrás, con una asignación de 5,442 millones, mientras que el trabajo asistencial del DIF Tamaulipas, de la mano de la señora María de Villarreal, ejerce una inversión de 1,537 millones de pesos.

Entre los anuncios que generan expectativa destaca la llegada de las «Gasolinas Bienestar». Ciudad Victoria será sede de una de estas estaciones, prometen precios por debajo del mercado local, actualmente secuestrado por empresarios voraces que mantienen costos disparejos a pesar de que Pemex les surte bajo las mismas condiciones.

Sin embargo, el éxito numérico choca con una realidad operativa decepcionante: el gobernador tiene un equipo de colaboradores que simplemente no le aguantan el ritmo.

Hace poco, AMÉRICO subió a la Bandera, el paraje emblemático en lo alto de la Sierra Madre. Es un ascenso brutal, un reto no apto para principiantes ni para corazones débiles; de hecho, los elementos del 77º Batallón de Infantería de la Sedena auxilian frecuentemente a visitantes que terminan al borde del colapso. Se calcula que el 50% de quienes intentan conquistar la cima, fracasan.

Ese mismo porcentaje de fracaso —el 50%— es el que se percibe en su gabinete. Hay colaboradores que siguen en sus cargos a pesar de sus múltiples errores, su nula preparación profesional y su falta de aptitudes.

Los resultados positivos de la administración son, en gran medida, reflejo del esfuerzo personal del gobernador, mientras su equipo parece viajar en un kayak donde cada quien rema para un lado distinto, o peor aún, se olvida de remar.

Los cambios en la estructura media se dan a cuentagotas y de forma meditada, pero no es suficiente. Mientras las «cabezas» de las secretarías no aguanten el paso y se les acelere el pulso ante el primer reto, el avance del estado seguirá siendo un esfuerzo solitario de quien sí está dispuesto a subir la montaña.

Por último, tenemos que el alcalde de Reynosa, CARLOS PEÑA ORTIZ sostuvo un encuentro con la dirigencia del Sindicato del Seguro Social con el objetivo de buscar una mejor atención y servicios para la comunidad derechohabiente y que la salud sea un bien común a través de sus hospitales.

«Sostuvimos una reunión con el Doctor JORGE GONZÁLEZ ORTIZ, Secretario General de la Sección X del SNTSS, en la que dialogamos sobre diversos temas prioritarios en beneficio de Reynosa», informó el Alcalde.

A través del diálogo con los liderazgos en el Sector Salud, CARLOS PEÑA expresa su interés y preocupación para que los ciudadanos tengan atención más digna y eficiente.

Por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…

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