A MI MANERA

Por Tello Montes

  • UAT y SCJN firman convenio histórico.
  • Matamoros escribe su mensaje al futuro

En política no existen las casualidades, y cuando algo parece demasiado perfecto, el pueblo lo dice claro y sin rodeos: “se me hace muy ojona para que sea paloma”. Así de simple. Así de directo.

El pronunciamiento de Luisa María Alcalde, asegurando que “Morena no encubre ni protege a nadie”, llega justo después de la detención del alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, y de varios funcionarios de su administración. El mensaje es fuerte, sí. El discurso es correcto, también. Pero en un país con memoria larga y colmillo político, la duda no es pecado: es obligación.

Porque durante décadas, los partidos —todos— perfeccionaron el arte de cerrar filas, de proteger a los suyos, de convertir el fuero político en salvoconducto. Por eso hoy, cuando se nos dice que no hay intocables, que no hay pactos de impunidad y que la ley no se tuerce por colores partidistas, más de uno levanta la ceja. No por mala fe, sino por experiencia.

Y es que el caso no es menor. Las acusaciones contra el alcalde detenido son graves: extorsión a empresarios y desvío de recursos públicos. No es una falta administrativa, no es un error de escritorio. Es la podredumbre del poder cuando se usa para someter y saquear.

Aquí es donde el dicho cobra sentido. ¿Estamos ante un verdadero parteaguas o solo ante un sacrificio político para mandar mensaje? ¿Es justicia sin distingos o control de daños? El tiempo lo dirá, pero el precedente ya está sobre la mesa.

Si Morena quiere que sus palabras pesen, tendrá que demostrar —no una, sino todas las veces— que cuando la “paloma” parece demasiado ojona, no se trata de simulación, sino de una limpieza real, caiga quien caiga. Porque al pueblo ya no se le convence con comunicados; se le convence con procesos, sentencias y castigos ejemplares.

Hoy el mensaje es claro para los que andan mal y creen que el cargo los protege: el poder no es blindaje eterno. Y si esta vez no hay rescate político ni alfombra debajo del escándalo, entonces sí, estaremos ante algo distinto.

Pero mientras tanto, como dicta la calle y la sabiduría popular: cuando algo se ve raro, se dice. Porque en política, las palomas… rara vez son tan ojonas por casualidad.

UAT Y SCJN FIRMAN CONVENIO HISTORICO.

La Universidad Autónoma de Tamaulipas y la Suprema Corte de Justicia de la Nación firmaron un convenio marco para la difusión del conocimiento jurídico y un acuerdo específico en materia de servicio social, marcando la primera alianza de este tipo entre el Máximo Tribunal y una universidad pública en la nueva etapa del Poder Judicial.

El acuerdo fue encabezado por el rector Dámaso Anaya Alvarado y el secretario general de la presidencia de la SCJN, José Hernández Hernández, con la participación del ministro Irving Espinosa Betanzo.

La alianza permitirá a estudiantes de Derecho integrarse a programas formativos, prácticas profesionales, proyectos de investigación y actividades académicas vinculadas a la Corte, fortaleciendo la formación jurídica con enfoque social. Entre 2025 y 2026, más de 500 alumnos de la UAT participarán en estos esquemas.

MATAMOROS ESCRIBE UN MENSAJE AL FUTURO

A 200 años de su historia, Matamoros no solo celebra: deja constancia. El Gobierno Municipal que encabeza Beto Granados lanzó la convocatoria para integrar la cápsula del tiempo del Bicentenario, un ejercicio de memoria colectiva que será abierta dentro de 25 años.

Cartas, fotografías y objetos representativos del presente formarán parte de este testimonio que busca decirle al futuro quiénes somos, cómo vivimos y qué soñamos como ciudad. No es un acto simbólico menor: es identidad preservada, historia contada por su propia gente.

Con esta iniciativa, el gobierno municipal apuesta por algo que trasciende la administración: conectar el presente con el mañana, fortaleciendo el sentido de pertenencia y dejando huella más allá del calendario político.

Porque una ciudad que guarda su memoria, también protege su rumbo.