Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- ¿Borrón y cuenta nueva? Las ofensas han
sido tan grandes que son una herida latente difícil de sanar.
¿Perdón? Con seguridad le contestarían que ni perdón ni olvido, que en
el futuro guardarán distancia. No más rondas con gente que privilegia
intrigas, traiciones y venganzas.
Veamos. Desde finales del 2021, en cuanto supo que la encuesta por la
gubernatura fue ganada por Américo Villarreal Anaya, la hoy senadora Maki
Ortiz Domínguez inició una guerra feroz por desbancarlo y treparse ella, una
desconocida (fuera de Reynosa) en territorio estatal.
Hizo todo tipo de trapacerías, desde ir a tribunales per saltum hasta
juicios de protección ciudadana que fueron desechados por la Comisión de
Justicia de Morena, TRIELTAM, Sala Monterrey y Superior del TRIFE.
No le dio tiempo de ir a tribunales internacionales a hablar mal de la
democracia morenista. Las campañas habían iniciado.
Los órganos electorales tienen documentadas hasta diez demandas que
presentó, aferrada en que la candidata debería ser ella por “ser mujer”, y
acusando a la Comisión de Procesos Internos de una sarta de presuntas
ilegalidades y simulaciones.
Cada jurisdiccional tumbó una a una las argumentaciones de Ortiz.
Recorrió toda la cadena impugnativa -¿cuánto gastó en abogados? ¿se los
pagó el ayuntamiento de Reynosa?- hasta que le dieron el portazo en la
Sala Superior en el último Recurso de Reconsideración (REC).
Pese a que firmó compromiso que aceptaría resolución de las instancias
de Morena, no jugó limpio. La soberbia se le fue a la cabeza.
Morena abrió registro de aspirantes el ocho de noviembre de 2021. La
Doña se inscribió de “urgencia” cuatro días después, el doce.
El 23 de diciembre los partidos coaligados, Morena, Pt y Verde dieron a
conocer que la encuesta fue ganada por Américo para encabezar la
candidatura al gobierno. Le levantaron la mano.
Tres días después, el 26, MOD se le fue a la yugular a su antiguo
compañero de encuesta. Acudió a la Sala Superior del TRIFE donde le
abrieron el expediente SUP-JDC-1467/2021, per saltum. Le urgía “tumbar”
al médico cardiólogo.
Le corrigieron la página. Tenía que ir primero a la Comisión de
Honestidad y Justicia de Morena. La regresaron con cajas destempladas.
Nueve de enero del 2022 otros juicios, SUP-JDC-7/2022 para
controvertir el registro de la Candidatura de Villarreal ante el IETAM.
Más odio. El 21 de enero otro expediente SUP-JDC-23/2022 ante el
TRIFE, que al final fue a parar al TRIELTAM.
Aquello se le convirtió en algo enfermizo. El 21 de febrero otro recurso
ante el máximo tribunal (SUP-JDC-79/2022), argumentando derechos
ciudadanos. Igual le dieron portazo.
Y siguió la aberración doliéndose que el proceso de selección de
Américo fue simulación. Jugó aceptando las reglas del juego. Se arrepintió.
21 de marzo, cuarto juicio impugnando a los tribunales locales; 26 de
marzo contra la resolución de la CNHJ. Pareciera que el mal va en
aumento. Ocho de abril impugnación a resoluciones locales.
Se ostentaba como militante de Morena, sin serlo. Era panista.
Trató de hacerle la vida imposible a Villarreal Anaya, su asesora jurídica
Tenia Contreras López y representantes ante el IETAM, Norberto García
Repper y Eduardo Govea Orozco.
Las campañas comenzaron el tres de abril (2022). Ella terca atizando en
tribunales federales hasta que vio ahogadas sus intenciones.
Cuatro años después aparece sonriente, desmemoriada, lista para
volver a aspirar al gobierno, ahora por el Verde pero dentro de la coalición
¿para volver tratar de tumbar la alianza? ¿espera que la feliciten?
En redes festina la tercia de partidos en unidad, liderados por el
hermano mayor, Morena ¿y ella al frente?.
A estas alturas del sexenio, cuando ya la conocen junto a su cachorro
Carlos Peña, con seguridad no la van a invitar, no los va sorprender. Saben
de sus arranques de descalificación y decisiones irracionales.
Morena y socios no pueden estar a merced de venganzas bloqueos y
sabotajes que los desgasten. Con seguridad le darán las gracias cuando
trate de entrar a la consulta…. Con esas amistades para qué quieren
enemigos?.
Asunto aparte, los que todo ven mal cuando viene de sus contrincantes,
opinan que en Tamaulipas se “acomoda” el regaño que Claudia Sheinbaum
enfiló contra los diputados de Baja California, por no atender con eficiencia
las necesidades sociales que allá se viven.
Las condiciones son diferentes. En San Quintín las carencias hieren y
lastiman, mientras los legisladores buscaban tomarse una selfie.
En Tamaulipas los representantes populares no andan tratando de
quedar bien tomándose fotos. Comenzando con su coordinador, Humberto
Prieto Herrera, andan los fines de semana en visitas permanentes a
territorio, traen jornadas asistenciales, atienden peticiones, hacen gestión.
En distintos momentos, visitas presidenciales y eventos estatales, la
presidenta y el Gobernador Américo Villarreal, han felicitado públicamente a
los diputados por la agenda que desarrollan a favor de los intereses de los
tamaulipecos.
No es lo mismo allá que aquí. La molestia de Claudia fue porque la
actitud de los diputados -la selfie-, no iba acorde con las condiciones de
pobreza y precariedad que viven en BC. Está dicho.