Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- La transición jurídica y cultural en torno al trato a los animales
comienza a consolidarse en Tamaulipas como un tema de interés público, sanitario y
educativo. Así lo expuso la diputada Cynthia Jaime Castillo, quien expuso los avances y
pendientes en materia de bienestar animal, precisando que México ha dejado atrás una
visión patrimonialista para reconocer a los animales como sujetos de protección reforzada.
En la entrevista, la legisladora fue enfática al señalar que “el término de perrera ha
desaparecido precisamente con la lucha y con el cambio que se le ha dado al sentido del
trato a los seres sintientes”, recordando que anteriormente “los animales eran considerados
un bien, una propiedad”, mientras que hoy “ya no es un mueble… hoy en día están
catalogados como seres sintientes”. Esta transformación, explicó, implica también el
abandono definitivo de prácticas de captura y sacrificio, para dar paso a políticas públicas
basadas en la esterilización y la tenencia responsable.
Por otra parte, la administración municipal, considera que el bienestar animal ha dejado de
ser un asunto accesorio. En ese sentido, para la diputada al reconocer que en Altamira “el
presidente Armando Martínez ha hecho muchísimo trabajo en el tema de bienestar animal”,
al contar con “una dirección independiente, existe como bienestar animal, tiene su propio
presupuesto”, así como proyectos de clínica especializada y campañas permanentes de
esterilización.
Desde la perspectiva legislativa, Jaime Castillo anunció que está por presentar una iniciativa
para modificar la ley de educación, con el objetivo de incorporar desde la infancia una
cultura de respeto hacia los animales. “Voy a solicitar una modificación a la ley de
educación para que dentro del plan de estudio se les dé a los niños la importancia de
conectar y de respetar a los seres sintientes”, afirmó, al sostener que la empatía hacia los
animales es un indicador del trato que una sociedad puede dar a las personas.
La diputada también alertó sobre la persistencia de animales en situación de calle,
fenómeno que —dijo— no puede entenderse solo como abandono, sino como un problema
de salud pública. “Vemos muchos perritos todavía en la calle… sí, en su momento tuvieron
dueños”, señaló, al tiempo de insistir en que la solución pasa por “la cultura de la
esterilización” y por el fortalecimiento de los municipios con clínicas, veterinarios,
medicamentos y programas permanentes financiados con presupuesto propio.
Para concluir, la diputada es necesario priorizar la adopción y asumir la responsabilidad que
implica integrar a un animal a la familia. “No comprar, adoptar… saber que el tener un
animal de compañía es parte de la familia, nos lleva tiempo, gasto, esfuerzo”, expresó,
insistiendo en que el cambio de conciencia debe comenzar desde la educación.