DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.
En algún momento de mi vida escuche la expresión sobre el Manual de Carreño, un libro
publicado en 1853, que hace referencia al comportamiento de las personas, entiéndase,
como una forma de actuar en un contexto determinado.
Todos, si todos, tenemos un comportamiento en los distintos contextos: familiar, laboral,
estudiantil, vecinal. Y eso nos distingue y nos adjudican éticas: que somos o no ambles,
despóticos, apáticos, participativos, demócratas.
También hay, en política, ciertos estereotipos: como ser soberbios o ser amables. En este
sentido, vale recordar algunos eventos de como se las gastan los políticos.
Un presidente neoliberal al referirse a la oposición decía: no se ven, ni se
escuchan…porque no había oposición; pero en casos, digamos relevantes, la oposición era
parte de las negociaciones. Se les escuchaba.
Durante el gobierno de AMLO no hubo amabilidad, si desprecio. Al ser la oposición
contraria a sus proyectos, no la veía ni la escuchaba: nunca fue al Congreso (solo a rendir
protesta) alegando que no podía arriesgar su investidura presidencial… sus colaboradores le
sacaron la vuelta a comparecer ante el legislativo.
Pablo Gómez al presidir la comisión presidencial sobre reforma electoral, fue contundente
al ser cuestionado sobre la participación opositora: “No buscamos acuerdos”, tanto que ni
siquiera con sus aliados, los paleros de la democracia estilo 4T, han logrado acuerdos.
La presidenta visito Tamaulipas: festino la inversión federal y prometió más. En el evento
en Reynosa, falto urbanidad política dl gobierno estatal: no invitaron al presídium al dueño
de la casa…las crónicas apuntan a que la presidenta corrigió el desaire… Carreño, bien
gracias. Claro, unos explican que el evento fue realizado por el gobierno federal.
URBANIDAD POLITICA.