LA MADRIGUERA DEL LOBO
Por: José Andrés Zorrilla M.

En estos próximos días el PODER EJECUTIVO estará enviando a la Cámara de Diputados, tal y como está previsto y como fuera anunciado por la propia presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, la iniciativa que durante esta espera reciente ha causado distinta polémica entre los DIFERENTES ACTORES POLÍTICOS, partidos y ciudadanía, ya que los responsables de irla planteando ante quienes la van a analizar y, en su caso, aprobar, no han sido claros. De eso hablaremos hoy.

La reforma en sí tiene al menos DOS EJES muy importantes (además de otros complementarios) en su contenido, y que fundamentalmente se concentran en aspectos que podrían cambiar nuestra democracia y desde luego SUS REGLAS, con diferentes impactos y consecuencias.

Reducción del GASTO, asunto que en cuanto a administración pública suena bien sin duda y es hasta convincente como un principio de austeridad que ideológicamente encaja y es incluso un mensaje cliché del que pocos quieren opinar. Pero lo cierto es que CONSTRUIR NUESTRA DEMOCRACIA ES UNA INVERSIÓN, porque en nuestro país, desde la Revolución de 1911, la Decena Trágica de 1913 a 1923, la reelección del general Álvaro Obregón en 1924 y su posterior asesinato ya como presidente electo, para continuar con el llamado Maximato de Plutarco Elías Calles hasta 1934, todos estos casos históricos en México están relacionados con asuntos de control electoral y de mantenerse en el PODER.

En nuestra política más contemporánea, PARTIDOS HEGEMÓNICOS mantuvieron el poder por más de 70 años, con una cuestionable democracia durante décadas que incluyeron, desde Miguel Alemán, sexenio tras sexenio, la aceptación incluso de que nuestra sucesión presidencial se conociera con la frase célebre e idiomática del “DEDAZO” simplemente así. Se acostumbró nuestra sociedad a ese protocolo o método electoral, hasta que una nueva generación votó históricamente por otro partido en el año 2000 y ganó Vicente Fox Quezada en esas elecciones, celebrando México lo que se podría percibir como el primer triunfo democrático.

Sin embargo, en 2006 volvió a haber controversia en esas elecciones presidenciales entre el PRD y el partido oficial en ese momento, el PAN, con Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón Hinojosa, respectivamente. Hubo todo un conflicto que costó imagen y dinero también.

En la última reforma electoral llevada a cabo en México, que se llevó a efecto en 2014, PRI, PAN, PRD, PVEM y otros en la que participarón se dio origen a lo que hoy conocemos como INE Instituto Nacional Electoral (antes IFE), con todas las reglas y fórmulas actuales y, consecuentemente, presupuestales para su operación y autonomía. Es cierto, es costoso, pero también podemos concluir que en México no ha sido fácil construir NUESTRA DEMOCRACIA. Llegar al punto de blindarla, protegerla y darle certidumbre ha costado desde años hasta VIDAS y un desgaste todavía mayor en todos los sentidos. Cabe aclarar que fue con esta reforma como se llevaron a efecto las DOS últimas elecciones presidenciales en nuestro país, en 2018 y 2024, en donde hubo elecciones limpias, con una participación histórica y que han dado lugar a gobiernos con legitimación, lo cual es precisamente la mayor plusvalía que puede tener la democracia.

El otro EJE o punto es la disminución de los diputados PLURINOMINALES, los que están previstos para la representación de las minorías y que desde la reforma de 2014 se consideran fundamentales para darle equilibrio precisamente a la toma de decisiones, evitando así el regreso de las HEGEMONÍAS, ya que significaría nuevamente el DOMINIO e influencia preponderante de los grupos políticos mayoritarios y desde luego afectaría a los partidos políticos en su influencia plural y democrática que requiere nuestro Congreso. Quizá podría incluso debatirse cómo se eligen, pero no quitarlos ni desaparecer esa prerrogativa de esos partidos, aunque también esto TENGA COSTO.

En los países del mundo en donde la DEMOCRACIA ES CUESTIONABLE, la inversión privada se desestimula, se detiene o se va, lo que finalmente resultaría ser mucho más costoso y lesivo para las finanzas. Entonces, como ya lo hemos dicho, este gasto debe ser una INVERSIÓN, que lo que sí requiere sin duda es FISCALIZACIÓN y control normativo para justificar sus gastos y participación, respectivamente. Pero son cosas diferentes: la democracia en un país como el nuestro cuesta, pero es EL ANDAMIAJE DEL DESARROLLO SOCIAL Y ECONÓMICO.

Finalmente, debemos saber y estar preparados en México para los nuevos cambios y retos que se avecinan, derivados del NUEVO ORDEN que pretende imponerse en cuanto a relaciones comerciales y políticas, por lo que llegar con una democracia fuerte, consensada y unida será una incuestionable fortaleza.

Hasta pronto.

Enero de 2026